Nueva York.- Un veterano condecorado de las guerras en Irak y Afganistán fue inculpado en Estados Unidos tras perturbar con amenazas de bomba un vuelo desde París que aterrizó de emergencia en Maine.

Derek Stansberry, de 27 años, es posible de hasta 20 años de cárcel si es hallado culpable por interferir el martes en un vuelo de Delta con destino a Atlanta (Georgia), fingiendo que tenía explosivos, indicó la fiscalía.

"Proferir amenazas de bomba en un avión e interferir con la tripulación de a bordo son crímenes serios que tienen serias consecuencias", dijo la fiscal de Maine (noreste), Paula Silsby.

El drama en pleno vuelo provocado por Stansberry y neutralizado por tres agentes federales que estaban a bordo terminó con el avión de Delta desviado hacia el aeropuerto internacional de Maine a causa del pasajero "revoltoso".

Stansberry, que al parecer se encontraba bajo la influencia del poderoso sedante Ambiens, en realidad no tenía ninguna bomba.

Los servicios de seguridad norteamericanos, ya traumatizados desde los ataques suicida con aviones secuestrados del 11 de setiembre de 2001, están en alerta desde la tentativa de atentado con bomba en un avión con destino a Chicago el día de Navidad en diciembre pasado.

En otro incidente, un avión operado por Continental Airlines con destino a Washington fue desviado el miércoles hacia Carolina del Norte a causa de un mensaje amenazante hallado en el espejo de uno de los baños.

El detalle asombroso del incidente de Delta fue la revelación de que el sospechoso era nada menos que un ex agente de inteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, condecorado con varias medallas por su valentía.

Los fiscales aseguran que Stansberry entregó un mensaje escrito a un sobrecargo diciéndole que no era un ciudadano norteamericano, que su pasaporte era falso y pidiéndole que "por favor, haga que mi familia sepa la verdad".

El sobrecargo entregó el mensaje a los agentes federales presentes en el vuelo y Stansberry fue detenido. Según los fiscales, "declaró a los agentes que tenía dinamita en sus botas, que fueron halladas en su mochila. También dijo que tenía explosivos en su computadora portátil".

Los agentes federales se tomaron la cosa lo suficientemente en serio como para trasladar la computadora y las botas hasta la parte trasera del avión y cubrirlas con cojines y frazadas, antes de decidir desviar el vuelo.

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