El Cairo. Un ataque aéreo llevado a cabo por la coalición encabezada por Arabia Saudita en contra de una prisión yemení ha dejado a más de 100 personas “presuntamente asesinadas”, refirió la Cruz Roja después de haber visitado las instalaciones, disipando las fake news de los funcionarios sauditas de que el ataque había golpeado un depósito de armas de los rebeldes.

En un comunicado emitido el domingo en la televisión estatal saudita, la coalición liderada había dicho que su ataque había destruido un almacén de los rebeldes, conocidos como los hutíes, en donde almacenaban drones y misiles. Los hutíes echaron abajo dicha versión señalando que el objetivo del ataque fue un centro de detención.

“Ser testigo de esta masacre, ver los cuerpos tendidos entre los escombros fue una verdadera sorpresa”, dijo Franz Rauchenstein, jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja en Yemen.

“Las personas que no participan en el conflicto no deberían morir de esa manera”.

Según la Cruz Roja, el edificio de varios pisos, que sirvió como centro de detención, se derrumbó por el ataque aéreo.

La principal oficina de derechos humanos de las Naciones Unidas en Yemen dijo que 52 reclusos se encontraban entre los muertos y que al menos otros 68 están desaparecidos.

La ONU reacciona

“El evento de hoy es una tragedia”, dijo Martin Griffiths, enviado especial del secretario general de Naciones Unidas a Yemen en un comunicado. “Espero que la coalición inicie una investigación sobre este incidente. La responsabilidad debe prevalecer”.

La coalición justificó la tragedia señalando que la instalación destruida era una prisión secreta, y por lo tanto ilegal, que no figuraba en ninguna lista de lugares civiles.

Inmediatamente después del ataque, surgió el temor de que habría civiles muertos.

La coalición saudí había dicho que tomaba precauciones en los ataques para no matar a civiles.