Teherán. “Creo que a Nisman lo mataron”, dijo Mohsen Rabbani, el ex agregado cultural de la Embajada de Irán en Buenos Aires que fue acusado por el exfiscal Alberto Nisman (quien murió en enero del 2015) de ser uno de los autores intelectuales del atentado de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

“¿Por qué no dejaron que los argentinos conozcan la verdad? ¿Por qué ocultan las cosas? ¿Por qué llevan a la cárcel (al dirigente kirchnerista Luis) D’Elía porque viajó a Irán?”, se preguntó Rabbani al ser entrevistado por el medio argentino Radio 10 y que recogió La Nación.

El fiscal que investigaba el atentado a la AMIA, el ataque terrorista con coche bomba que en 1994 sufrió la AMIA y que mató a 85 personas, apareció muerto en su casa el 18 de enero del 2015, horas antes de declarar en el Congreso sobre su denuncia por encubrimiento contra la entonces presidenta Cristina Fernández.

La Gendarmería Nacional concluyó entonces, a partir de un peritaje, que lo habían matado, pero la ministra de Seguridad del gobierno de Alberto Fernández, Sabina Frederic, cuestionó esta conclusión y anticipó su intención de hacer un nuevo estudio. Las dudas se reactivaron en los últimos días, después del lanzamiento del documental de Netflix Nisman: El fiscal, la presidenta y el espía, que repasa lo que pasó en torno a la muerte del magistrado.

El pasado viernes, Rabbani criticó a los dirigentes políticos que cuestionaron que el gobierno de Cristina Fernández firmara en el 2013 un memorándum de entendimiento con Irán, en el que se basó Nisman para acusar a la expresidenta de encubrimiento. “Cuando Irán y el gobierno de Cristina hicieron un tratado, debían apoyar eso. ¿Qué podemos hacer? No quieren escuchar, tener las pruebas. Es todo mentira”, expresó.

“No dejan que la gente conozca la realidad. Cuando Nisman quiere ir a la asamblea nacional argentina y todos están esperando, a la noche dicen que ha fallecido. ¿Quién lo mato?”, insistió en la entrevista, donde también dio lugar a la teoría de que el fiscal fue inducido a suicidarse.

Por otra parte, Rabbani insistió en que Irán no tuvo que ver con el atentado perpetrado en la década de 1990. “Del tema AMIA queremos hablar. Ya habíamos hablado. El gobierno de Cristina lo quería resolver pero no lo dejaron”, sostuvo, “¿Qué voy a declarar? Esto una cortina de humo y lamentablemente es un negocio”, dijo cuando le preguntaron acerca de la causa judicial.

“Irán tenía buenas relaciones con la Argentina antes de AMIA, comprábamos más de 20,000 millones de dólares en productos argentinos. Para Irán estaba bien y para ustedes también. A los americanos no les gustaba este negocio”, expresó Rabbani. Agregó que Nisman “seguro estuvo influenciado” por Estados Unidos para formular su denuncia.

Sobre Rabbani pesa una orden de captura internacional de Interpol por el atentado a la AMIA. Está vinculado a 44 de las escuchas que el fiscal Nisman incluyó en su denuncia.

Según la denuncia del fiscal, Rabbani participó de negociaciones comerciales entre los gobiernos de Cristina Fernández y Hassan Rouhani, quienes armaron el memorándum de acuerdo en el 2013, y se embarcó en una serie de tratativas para negociar su impunidad.

“Hasta el día de hoy dudo que se haya suicidado”, dijo Alberto Fernández en el 2017.