Beirut. La OTAN se enfrentó a una posible nueva crisis en Medio Oriente, después de que aviones de guerra de Turquía derribaran un avión ruso. Los funcionarios turcos argumentaron que la aeronave rusa había violado su espacio aéreo muy cerca de su frontera con Siria. El incidente marcó una grave escalada en las ya tensas relaciones de Rusia con la OTAN.

Por su parte, las autoridades rusas confirmaron que un avión de ataque Su-24 ruso fue derribado por la mañana, pero insistió en que no se había violado el espacio aéreo de Turquía. Además, el Ministerio de Defensa de Rusia explicó que al menos uno de sus pilotos había muerto durante el incidente y que un infante de marina también había sido asesinado por insurgentes sirios durante una operación de rescate en helicóptero para recuperar a los pilotos del avión derribado.

El derribo renueva los temores del Pentágono y sus socios: un potencial conflicto por la superposición de las misiones aéreas sobre Siria -con Rusia respaldando al gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad y una coalición liderada por EU que realiza ataques aéreos contra el Estado Islámico.

Las autoridades turcas han acusado a Rusia en repetidas ocasiones de violentar su espacio aéreo desde el inicio de sus ataques aéreos contra la oposición armada de al-Assad, a finales de septiembre.

El presidente ruso Vladimir Putin catalogó la acción turca de una puñalada en la espalda por parte de los cómplices de los terroristas y advirtió consecuencias significativas ; mientras tanto, el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, canceló una visita a Turquía planeada.

En Washington, el presidente Obama pidió tranquilidad pero dijo que Turquía tenía el derecho de defender su espacio aéreo.

Militares de Turquía dijeron que el avión ruso fue advertido varias veces antes de que fuera atacado por dos aviones de combate F-16, en la zona fronteriza con Siria, muy cerca de la costa mediterránea.

A petición de Turquía, el cuerpo gobernante de OTAN llamó a una reunión extraordinaria en Bruselas.