Nueva York.- El Consejo de Seguridad de la ONU fracasó el miércoles en llegar a un acuerdo sobre una declaración común para condenar la violenta represión de Siria contra los manifestantes, mientras que Rusia advirtió que la injerencia extranjera podría provocar una guerra civil.

"Fue claro desde un inicio que no habría consenso sobre una declaración", indicó un diplomático bajo anonimato.

Rusia y China bloquearon una declaración propuesta por Gran Bretaña, Francia, Portugal y Alemania que condena la represión de las autoridades en Siria contra las manifestaciones, que comenzaron el 15 de marzo y en las que murieron al menos 453 personas, según activistas.

La represión del gobierno sirio contra los manifestantes " no representa una amenaza contra la paz y la seguridad internacional", dijo el representante ruso en la ONU, el embajador Alexander Pankin.

"Una verdadera amenaza a la seguridad regional podría provenir de la injerencia extranjera", agregó Pankin.

"Estos acercamientos conducen a un círculo interminable de violencia" y podría provocar una guerra civil, estimó durante la reunión.

Por otro lado, la embajadora estadounidense en Naciones Unidas, Susan Rice, dijo que el presidente de Siria Bashar el Asad debe "cambiar de rumbo ahora" y poner fin a la represión contra los manifestantes.

Rice pidió a la comunidad internacional unirse para condenar los actos violentos perpetrados en Siria contra los manifestantes.

La reunión entre los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria se realizó días después de que el Consejo tampoco lograra llegar a un acuerdo sobre la situación en Yemen, donde manifestantes piden la renuncia del presidente Alí Abdalá Saleh, que se aferra al poder.

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