Washington. Un panel clave del Senado adoptó una serie de nuevas sanciones destinadas a presionar a Irán a congelar su polémico programa nuclear.

Esta serie de sanciones aprobada por el Comité de la Banca debe aún ser votada en el Senado y en la Cámara de Representantes antes de ser promulgada.

La legislación está dirigida a empresas petroleras iraníes, y a los Guardianes de la Revolución. Por primera vez reforzaría las sanciones contra todas las empresas del sector energético de las que Irán es socio en el mundo.

"Ofrecemos una clara elección a los dirigentes iraníes", dijo el senador demócrata Tim Johnson, presidente del Comité.

"Irán puede poner fin a los prohibiciones impuestas a su propio pueblo, poner las cosas en claro respecto a su programa nuclear, detener su enriquecimiento y terminar de apoyar a actividades terroristas en el mundo. O sino deberá enfrentarse a una presión diplomática y económica multilateral cada vez más fuerte", agregó.

A fines de enero, el presidente Barack Obama dijo que Estados Unidos seguía "determinado en impedir que Irán adquiera el arma nuclear", aunque una "resolución pacífica del tema aún es posible".

Estados Unidos y la Unión Europea han aumentado sus sanciones contra el sector petrolero y bancario de Irán, en un esfuerzo por forzar a Teherán a detener el enriquecimiento de uranio, que temen tenga como objetivo dotarse de un arma nuclear.