Bogota. Colombia exhortó a la comunidad internacional a tomar medidas para garantizar la seguridad del líder opositor Juan Guaidó, luego de que éste denunciara un ataque armado a la víspera contra una manifestación que lideraba en el oeste de Venezuela.

El sábado, unos 2,000 simpatizantes de Guaidó se movilizaban por Barquisimeto (estado Lara) cuando comenzaron a sonar ráfagas de detonaciones. La movilización se dispersó, aunque finalmente pudo reagruparse.

Un adolescente herido de bala en una pierna “está estable”, aseguró Juan Guaidó.

La marcha de Barquisimeto se enmarcaba en los intentos de Guaidó de reavivar protestas contra Maduro.

“Me agarraron unos tipos por el cabello, me tumbaron (al suelo) y me pusieron una pistola en la cabeza: ‘Maldita, te vamos a matar’”, relató llorando Gabriela Urrutia, una mujer de 23 años que participó en la movilización sabatina.

Los hechos dejaron al menos cinco heridos. Una foto divulgada por el equipo de Guaidó mostró a un hombre de pie junto a una motocicleta, con el rostro cubierto, apuntando una pistola supuestamente hacia el líder legislativo y un grupo de personas que le rodeaban.

Estos colectivos son civiles afines al chavismo, a los que la oposición tilda de grupos armados paramilitares.

“A esa gente la armaron para caernos a plomo y a piedras”, lamentó a su vez María Contreras, una mujer de 65 años.

Condenas

El gobierno de Estados Unidos rechazó “los actos de desesperación y violencia” contra la manifestación liderada por Guaidó, según un mensaje de la cuenta de Twitter de la cerrada Embajada de Washington en Caracas.

De manera conjunta, integrantes del Grupo de Lima también hicieron una protesta por lo ocurrido el sábado.

“Los gobiernos de Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela, miembros del Grupo de Lima, condenan los actos de violencia cometidos por grupos paramilitares de la dictadura de Nicolás Maduro contra el presidente encargado Juan Guaidó”, dicta el comunicado.

Esto se ha convertido en un patrón sistemático de violación de derechos humanos por parte del régimen.

España también rechazó la agresión.