Fragmentos de una mina antipersonal del Vietcong están todavía incrustados en el pecho de Chuck Hagel, 44 años después de que su escuadrón de infantería entrara en una trampa en la selva de Vietnam. Una cicatriz provocada por otra explosión de una mina marca el lado izquierdo de su cara.

Me acuerdo , dijo Hagel durante una entrevista para el Proyecto de Historia de los Veteranos de la Biblioteca del Congreso en el 2002, pensé: si logro salir de esto vivo, voy a hacer todo lo posible para asegurar que la guerra sea el último recurso que tengamos como nación y pueblo para dirimir una controversia. El horror y el dolor de ésta, y el sufrimiento que provoca. La gente simplemente no lo entiende, a menos que lo haya vivido .

Hoy, Hagel, de 66 años, encabeza la lista de los candidatos para dirigir el Pentágono del presidente Obama. Si es nominado por la Casa Blanca y confirmado por el Senado, se convertiría en el primer Secretario de Defensa con un Corazón Púrpura, la condecoración para los heridos en la batalla, desde Elliot Richardson, quien ocupó el puesto brevemente durante la administración de Nixon.

Hagel sirvió 24 meses en el Ejército como soldado raso antes de embarcarse en una carrera exitosa en los negocios y la política que lo vieron ganar millones de dólares y ganar las elecciones al Senado, dos veces, como republicano por Nebraska.

Aunque sus puntos de vista sobre la guerra de Vietnam han cambiado con el tiempo, las experiencias de Hagel en combate siempre han impulsado su enfoque hacia la política exterior, su pasión.

Como Senador, votó para autorizar la guerra en Irak, pero pronto se convirtió en el republicano más crítico y agudo de la administración de George W. Bush, al acusarla de torpezas durante la ocupación. En el 2007, advirtió que el plan de Bush de enviar 30,000 soldados más a Irak sería el error más peligroso de política exterior en el país desde Vietnam .

Sus evaluaciones desenfrenadas dejaron a otros republicanos preguntándose de qué lado estaba y alienó por completo al ala neoconservadora del partido.

En los últimos días, algunos republicanos han intensificado una campaña para derribar su nominación, incluso antes de que Obama haya hecho el anuncio, al lanzarse en contra de Hagel por lo que ven como su postura débil hacia Irán y su falta de apoyo a Israel.