Lectura 4:00 min
Chilenos acuden de nuevo a las urnas en intento por cambiar la Constitución de la dictadura
La primera asamblea elegida para redactar un nuevo texto estuvo dominada por la izquierda, pero su borrador, centrado en derechos sociales, indígenas, ambientales y de género, fue rechazada abrumadoramente en septiembre del año pasado.

Foto: AFP
Una vez más, los chilenos acudían el domingo a las urnas para decidir si reemplazan la Constitución que data de la dictadura de Augusto Pinochet.
Es la segunda vez poco más de un año que el país sudamericano celebra una votación para reemplazar su texto actual, una promesa nacida de protestas a gran escala, y a veces violentas, contra la desigualdad, que se apoderaron del país a fines de 2019.
El presidente chileno, Gabriel Boric, votó a media mañana en su localidad natal de Punta Arenas, en el sur del país, y en un mensaje a medios afirmó que, independientemente del resultado, el gobierno seguirá trabajando para atender los temas críticos para la ciudadanía, como la seguridad y la salud.
"Es importante que confiemos en la ciudadanía, es importante que hoy día este proceso se realice de manera pacífica, con la alegría sana (de) que nuestras instituciones funcionan", dijo.
La primera asamblea elegida para redactar un nuevo texto estuvo dominada por la izquierda, pero su borrador, centrado en derechos sociales, indígenas, ambientales y de género, fue rechazada abrumadoramente en septiembre del año pasado.
El electorado giró entonces a la derecha para el segundo borrador y los votantes eligieron una asamblea dominada por partidos conservadores.
Ese texto que se somete ahora a votación y se considera más conservador y favorable al mercado que la Constitución actual. La versión sitúa en el centro los derechos de propiedad privada y las normas estrictas en torno a la inmigración y la seguridad.
Solo vine por cumplir
Por meses, los sondeos mostraron que es probable también se rechace esta propuesta, aunque la brecha se redujo en el período previo al referéndum. Según la última encuesta de la firma Cadem, del 1 de diciembre, el 47% planeaba votar en contra (-3 puntos desde el 10 de noviembre) frente al 38% que planea aprobarlo (+6 puntos).
Nicholas Watson, director general de la consultora Teneo, dijo en un informe que existe la posibilidad de una mayor desilusión con el establishment político. "Eso deja las causas de las protestas de 2019 en gran medida sin resolver, con todos los riesgos que eso implica aún latentes", opinó.
Si se aprueba el nuevo texto, el informe dice que obstaculizaría aún más la agenda del presidente izquierdista Gabriel Boric de reformas fiscales y de pensiones.
"Pero si bien una victoria por el "no" daría un impulso a Boric, no sería transformador ya que aún así habría fracasado en uno de sus objetivos principales: reemplazar la Constitución de 1980", destacó.
Las urnas abrieron a las 8.00 hora local (1100 GMT) y cerrarán a las 18.00 (2100 GMT), y se esperan resultados alrededor de las 20.00 horas (2300 GMT). En un ambiente tranquilo hasta el momento, algunos votantes mostraron cierta indiferencia ante el sufragio.
"Yo solo vine por cumplir y por lo que dicen mis hijos", afirmó Nora Aguilera, 72 años, en un centro de votación en Santiago. "Si mayoría gana, mayoría manda. Lo único que uno espera (ahora) es que le vaya bien a los hijos. Además, tampoco leí la propuesta".
Claudio Fernandez, un arquitecto de 41 años, dijo al emitir su voto que acudió a las urnas a "cumplir con el deber cívico", pero afirmó que los ciudadanos se sentían "resignados".
"Gran parte de los chilenos teníamos ganas de tener algo diferente, algo que avanzara, y ni la vez anterior ni esta vez se puede lograr, entonces creo que es bien amargo el sabor que va a dejar el día de hoy en cualquiera de los dos casos", agregó. "Dimos una gran vuelta para volver al mismo punto".
rrg