En el 2012, una caricatura apareció en las páginas de Charlie Hebdo, representando al profeta Mahoma desnudo y en cuclillas. Fue un tiro de advertencia, un mensaje de que el semanario no se dejará intimidar suavizando sus críticas a los extremistas. Apenas un año antes, la sede del periódico satírico fue destruido en un ataque con bombas incendiarias.

Charlie Hebdo, irreverente, vulgar, y un enemigo de casi todas las religiones, ha sido el blanco de la ira islamista durante la mayor parte de una década.

Las representaciones del profeta están estrictamente prohibidas en la fe islámica. En el 2007, dos grupos musulmanes franceses demandaron al diario por su decisión de publicar una docena de caricaturas danesas de Mahoma. El caso fue rechazado en los tribunales franceses, que determinaron que las caricaturas fueron cubiertas por leyes de libertad de expresión y no eran un ataque contra el islam, y los fundamentalistas , la BBC informó en su momento.

Tal vez envalentonados por su victoria legal, el periódico ha publicado desde entonces un flujo constante de caricaturas provocativas. Por ejemplo, en el 2011 tuvo una cubierta infame, cuando el semanario llegó a los kioscos de periódicos como el renombrado temporalmente Charia Hebdo, un crudo juego de la palabra sharia.

Mahoma era representado diciendo en la portada : 100 latigazos si no estás muriendo de la risa . En el interior, había más: Mahoma era representado de nuevo con una nariz roja de payaso.

La sede de Charlie Hebdo fue atacada con bombas incendiarias al día siguiente. El ataque destruyó las oficinas pero no hirió a nadie.

Después del bombardeo, el semanario se trasladó a un lugar anodino en un edificio de oficinas en París, en un principio custodiado por la policía antidisturbios.

En septiembre del 2012, Charlie Hebdo eligió su momento siguiente, después de que una película de bajo presupuesto estadounidense antiislam provocó disturbios en el Medio Oriente.

Con los años, la ira musulmana contra el semanario se ha quemado lentamente en el fondo. Charlie Hebdo continuó representando a Mahoma y criticando al islam en sus páginas editoriales, resistiendo a los llamados para detener la práctica.

Apenas unas horas antes del ataque del miércoles, el periódico envió un tuit de una caricatura que representa al líder del Estado Islámico, Abu Bakr al-Baghdadi, con el mensaje: Meilleurs vœux, au fait , (Los mejores deseos, por cierto).