Kabul. Una explosión en una mezquita usada como centro de votación en la provincia oriental afgana de Khost mató al menos a 17 personas e hirió a 34, en el último ataque sobre los preparativos de una largamente retrasada elección parlamentaria.

Basir Bina, portavoz de la policía provincial, dijo que las personas estaban reunidas después de las oraciones de la tarde en la mezquita, que también se estaba utilizando como un centro de registro de votantes para las elecciones parlamentarias que se celebrarán en octubre. Si los ciudadanos quieren tener una voz política en el proceso electoral, primero deben registrarse. Algo que, en las provincias, 70% de las cuales está bajo control, total o parcial de los yihadistas, equivale a jugarse la vida.

Habib Shah Ansari, jefe del departamento de salud en Khost, una región montañosa en la frontera con Pakistán, dijo que se confirmó la muerte de 17 personas y los 34 heridos.

El Estado Islámico de Khorasan, la rama del califato en el país, volvió a reclamar la autoría de esta masacre que se suma a una serie de ataques a los preparativos para las elecciones desde que comenzó el proceso de registro en abril.

El Talibán, que advirtió a las personas que no tomaran parte del proceso eleccionario, emitió un comunicado donde negó estar involucrado en la explosión.

El mes pasado, unas 60 personas murieron y 111 resultaron heridas en un atentado suicida contra un centro de votantes en la capital, Kabul, que fue reivindicado por el Estado Islámico, y ha habido una serie de incidentes que ha evitado que muchos ciudadanos acuda a los centros de votación.

El mes pasado, tres miembros de la Comisión Electoral Independiente de Afganistán, secuestrados en abril cerca de un centro electoral en la ciudad de Ferozkoh, en la provincia de Ghor, siguen desaparecidos.

La explosión de este domingo se produjo mientras los combates se extienden por todo Afganistán y altos cargos del gobierno dijeron que un distrito en la provincia septentrional de Badakhshan, que fue capturado por combatientes talibanes la semana pasada, había sido retomado.

Sin embargo, el portavoz talibán Zabihullah Mujahid negó la noticia y dijo en un comunicado que las fuerzas de seguridad habían sido rechazadas.

En otro incidente en la provincia septentrional de Faryab, siete personas murieron cuando el automóvil en el que viajaban pisó una bomba situada junto a una carretera este domingo por la mañana.