La carrera del 2012 se dirigió a una turbulenta última semana el domingo mientras el presidente Obama y su rival Mitt Romney realizaron sus alegatos finales ante los votantes, mientras que sus campañas tratan con la incertidumbre generada por una tormenta amenazadora que ya ha impedido la votación anticipada en una elección extraordinariamente reñida.

Obama, quien trató de mantenerse a la vanguardia del huracán Sandy, voló a Orlando el domingo por la tarde para una reunión ayer. Pero más tarde canceló y su campaña manifestó que también omitió una aparición en Youngstown, Ohio, para volver a la Casa Blanca y monitorear la tormenta. Personal de la campaña afirmó que el evento seguirá adelante como estaba previsto con el vicepresidente Biden y el expresidente Bill Clinton. Ayer también se canceló una reunión en el condado Prince William, Virginia.

Romney canceló eventos el domingo en Virginia para unirse a su compañero de fórmula, Paul Ryan, en un recorrido en autobús en Ohio.

Incluso en circunstancias normales, los últimos días de la campaña presidencial pueden ser una ráfaga de improvisación, pero Sandy añade otro factor impredecible para el final.

La última encuesta de The Washington Post y ABC News muestra que la carrera se mantiene en un virtual empate estadístico, con Romney adelante 49% contra 48% de Obama.

Ambas campañas luchan para evaluar el impacto potencial de Sandy en estados clave como Ohio, Carolina del Norte, Virginia y New Hampshire. El asesor de Obama, David Axelrod, comentó que el meteoro podría reducir el número de asistentes y afectar las posibilidades de reelección de Obama. Obviamente, queremos el libre acceso a las urnas, porque creemos que cuanta más gente salga a votar, mejor nos irá , dijo.

Uno de los asesores de Romney, Kevin Madden, indicó que los planes podrían cambiar dependiendo de la severidad de la tormenta y que nuestra prioridad es la seguridad de los que pudieran estar en peligro.