Washington. El gobierno de Estados Unidos puso fin a dos políticas de la era de Donald Trump que dificultaban la obtención de asilo a inmigrantes que huían de la violencia doméstica y de las pandillas, especialmente los centroamericanos.

La decisión fue tomada por el fiscal general, Merrick Garland, y dijo que los jueces de inmigración ya no deberían seguir las reglas impuestas por la administración de Trump, que dificultaban que los inmigrantes que enfrentaban violencia doméstica o de pandillas obtuvieran asilo en Estados Unidos.

También se deshizo una política que dificultaba a los inmigrantes obtener asilo por amenazas a un miembro de la familia.

Los cambios, por el Departamento de Justicia, se realizaron tras la orden del presidente Joe Biden de atender asuntos migratorios complejos sobre personas elegibles para protección humanitaria.

La medida, celebrada por activistas por los derechos de los inmigrantes, podría facilitar que inmigrantes centroamericanos ganen sus causas en las cortes de migración.

“No se puede exagerar la importancia de esto”, dijo Kate Melloy Goettel, directora legal de litigios en el Consejo Estadounidense de Inmigración. "Esta fue una de las peores decisiones contra el asilo durante la era Trump, y este es un primer paso realmente importante para deshacer eso".

Gene Hamilton, un arquitecto clave de muchas de las políticas de inmigración del ex presidente Donald Trump que se desempeñó en el Departamento de Justicia, dijo en un comunicado que creía que el cambio llevaría a que más inmigrantes presentaran solicitudes de asilo basadas en delitos y eso no debería ser una razón para protecciones.

Los cambios se producen en medio de reportes de un número inusualmente alto de encuentros con migrantes en la frontera sur. En abril, los funcionarios fronterizos informaron el mayor número de encuentros en más de 20 años. El número de niños que cruzan la frontera solos también se ha mantenido en máximos históricos.

Trump visitará la frontera entre Estados Unidos y México

El expresidente estadounidense Donald Trump anunció el martes que visitará la frontera entre Estados Unidos y México, convertida según él en una zona "sin ley" desde la llegada al poder de su sucesor Joe Biden.

He aceptado la invitación del gobernador de Texas, Greg Abbott, para acompañarlo en una visita oficial a la diezmada frontera sur de nuestra nación el miércoles 30 de junio", informó en un comunicado sin dar una ubicación específica.

Trump responsabilizó a Biden de heredar la frontera "más fuerte y más segura" de la historia del país y en pocas semanas convertirla "en una zona de desastre absoluta".