Autoridades sanitarias de Chile anunciaron el lunes que extenderán por tres meses adicionales la declaración de alerta sanitaria adoptada para enfrentar la pandemia de coronavirus que vencía a finales de este mes, en medio de un alza en los contagios.

La semana pasada, algunas comunas de la capital Santiago que habían salido de cuarentena volvieron al confinamiento por los crecientes casos pese al masivo plan de vacunación que lleva adelante el país sudamericano desde febrero.

"La alerta sanitaria que dura hasta el 30 de junio será extendida por tres meses hasta el 30 de septiembre", dijo la subsecretaria de Salud, Paula Daza, en la entrega del balance de la pandemia.

Las autoridades han insistido en el llamado a la población a vacunarse y aunque los rezagados del programa se redujeron a la mitad, unas 412,000 personas entre 23 y 39 años, "todavía sigue siendo un número que consideramos importante", destacó la funcionaria.

El 75.8% de la población objetivo -11.4 millones de personas- ya ha recibido al menos la primera dosis y un 59.2% completó su programa de vacunación.

En tanto, expertos han criticado medidas como el "pase de movilidad" lanzado por el gobierno que permite mayores libertades a las personas vacunadas, incluso en regiones bajo confinamiento.

Durante la conferencia, la subsecretaria informó además que de forma preventiva se había decidido que los hombres menores de 45 años que recibieron una primera dosis de la vacuna de AstraZeneca terminen su esquema de inoculación con la del laboratorio Pfizer.

"Tenemos información de otros países que ya han completado su vacunación, hay un estudio de CombiVacs (España) que demuestra la efectividad de la combinación de las dos vacunas", explicó la funcionaria.

Chile había suspendido preventivamente la inoculación en menores de 45 años de la fórmula desarrollada por AstraZeneca junto con la Universidad de Oxford luego de detectarse un cuadro de trombos en un hombre de 31 años.

kg