Los muy personales ataques de tinte racial de Donald Trump contra un juez federal, que supervisa un par de demandas en su contra, han desatado una ola de alarma entre expertos legales, preocupados de que los comentarios del candidato presidencial republicano denoten un evidente desconocimiento de la independencia judicial.

Muchos sostienen que esa actitud podría llevar a graves consecuencias constitucionales si Trump se convierte en presidente.

El juez de distrito, Gonzalo Curiel, que maneja dos demandas colectivas contra Trump University en San Diego, se ha convertido en un objetivo central para Trump y sus partidarios en las últimas semanas. La enemistad se intensificó después de que Curiel ordenó la liberación de los documentos internos de la universidad que detallan las prácticas comerciales depredadoras de la empresa educativa con fines de lucro; el caso tiene ya fijada una fecha para ir a juicio después de las elecciones generales de noviembre.

Tengo un juez que es un enemigo de Donald Trump. Él es un enemigo , dijo Trump en un acto de campaña en San Diego, añadiendo que creía que el juez nacido en Indiana era mexicano .

También sugirió la adopción de medidas especiales contra el juez después de las elecciones: Ellos deben observar al juez Curiel, debido a que lo que está haciendo es una vergüenza total. (...) Pero regresaremos en noviembre .

Los ataques sorprendentemente personales de Trump contra Curiel son altamente inusuales y han ocasionado cuestionamientos acerca de cómo él reaccionará a resoluciones judiciales adversas si queda como presidente.

Las declaraciones de Trump también llaman la atención debido a que él tiene un interés financiero personal en el asunto.

Curiel, quien a través de su oficina se negó a comentar sobre las declaraciones de Trump, nació en East Chicago, Indiana, y se graduó de la Escuela de Derecho de la Universidad de Indiana en 1979. Se ganó la aclamación debido a su persecución contra los traficantes de drogas a lo largo del corredor de Tijuana y se dice que alguna vez fue blanco de asesinato por el Cártel de los Félix; se unió a los tribunales federales en el 2012 después de haber sido nominado por Obama.

Hispanos republicanos, angustiados por su apoyo

Republicanos y conservadores hispanos se muestran cada vez más angustiados sobre si participarán o no en las elecciones presidenciales de este año, debido a los constantes ataques de Donald Trump contra los latinos, además de que ha mostrado muy poco esfuerzo de su parte para intentar ganar su apoyo.

Muchos hispanos activos en la política nacional del partido republicano han esperado durante meses que Trump modifique sus ataques contra los inmigrantes para dar inicio a una campaña más acogedora para las minorías.

Pero en medio de los nuevos ataques de Trump contra figuras hispanas, hay poca evidencia de que tal cambio pueda llegar, orillando a algunos a alejarse de la carrera por la nominación del candidato republicano o a abandonar definitivamente las elecciones generales del 2016. Esta misma semana, la portavoz de los medios hispanos en el Comité Nacional Republicano dejó su cargo debido a que no podía soportar más los ataques de Trump.

El descontento entre muchos miembros latinos del partido republicano sólo se suma a los problemas con que cuenta el partido para atraer a los hispanos y otras minorías, que constituyen una parte cada vez mayor del electorado y fueron cruciales para que Obama lograra ser presidente en dos ocasiones.