Beirut.- Más de 200 personas murieron en ataques de artillería de fuerzas sirias contra la ciudad de Homs, dijeron el sábado activistas, mientras el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se prepara para votar un borrador de resolución que apoya un llamado de la Liga Arabe para que el presidente Bashar al-Assad deje el poder.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos citó a testigos diciendo que cientos de personas resultaron heridas en el más reciente brote de violencia del levantamiento contra Assad en Siria, que se ha prolongado por 11 meses.

"La cantidad de muertos en Homs es ahora de al menos 217 personas, 138 de ellas murieron en el distrito de Khalidiya", dijo a Reuters Rami Abdulrahman, jefe del grupo con sede en el Reino Unido, citando a testigos.

"Las Fuerzas sirias están lanzando proyectiles de morteros desde varias ubicaciones, algunos edificios están en llamas. También hay edificios que fueron destruidos", agregó.

No es posible verificar los reportes de activistas o de medios estatales debido a que Siria restringe el acceso a los medios independientes.

En Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad debe reunirse más tarde el sábado para votar el borrador de una resolución elaborada por diplomáticos europeos y árabes que respalda un plan de la Liga Arabe que pide la renuncia de Assad.

Diplomáticos dijeron que no estaba claro si Rusia, que se ha opuesto a una medida decisiva del consejo respecto a Siria, votaría a favor, se abstendría o vetaría la resolución.

La reunión está tentativamente prevista para las 1400 GMT del sábado, aunque Rusia había solicitado que fuese postergada a las 1600 GMT, afirmaron.

Rusia se ha resistido a cualquier frase que deje la puerta abierta a un "cambio de régimen" en Siria, su aliado más importante en Oriente Medio. Una votación no es inminente y podrían darse nuevas revisiones del texto posteriormente.

Francia dijo que anticipa una votación para el lunes a más tardar. Rusia tiene una base naval en Siria y es un gran proveedor de armas del Gobierno, y se enfada ante los esfuerzos de extranjeros por ordenar cambios políticos en Damasco.

La disputa por la resolución, diseñada para detener la violencia en Siria, continuó incluso mientras las fuerzas del Gobierno sirio siguieron adelante con su represión contra una revuelta en la que miles de personas han muerto.

Las fuerzas armadas mataron el viernes a una persona a disparos en la ciudad de Hama, mientras avanzaban para dispersar a una protesta en conmemoración del aniversario de una masacre de 1982 cometida por soldados leales al padre de Assad, dijeron activistas.

El Observatorio dijo que las fuerzas dispersaron las protestas en el distrito de Janoub al-Malaab, de la ciudad de Hama, donde las personas planeaban liberar 1.000 globos rojos para recortar la muerte de más de 10.000 personas cuando las fuerzas de Hafez al-Assad aplastaron un levantamiento islamista.

Activistas reportaron arrestos y disparos en varias áreas y dijeron que al menos 18 personas habían muerto en todo el país.

La violencia también regresó a Aleppo, un importante centro de negocios, que había permanecido al margen del levantamiento.

Ocho soldados murieron en enfrentamientos con desertores del Ejército en la sureña provincia de Deraa y siete personas murieron en una provincia de Damasco, donde el Gobierno obligó a retirarse a rebeldes que habían capturado brevemente unos poblados la semana pasada.

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