El gobierno camerunés informó que 143 terroristas y un soldado camerunés murieron en el ataque del grupo islamista nigeriano Boko Haram a la ciudad de Kolofata, según un comunicado leído por el portavoz del gobierno en la radio y la televisión.

"Al final de los combates, el balance del lado de los atacantes fue: 143 terroristas muertos y un importante arsenal de guerra confiscado", informó el ministro de Comunicación, Issa Tchiroma Bakary, quien especificó que también murió un cabo camerunés y que cuatro personas resultaron heridas.

El arsenal de guerra incluía "fusiles de asalto de diferentes marcas, armamento pesado, municiones de varios calibres y terminales de transmisión", añadió.

Por el momento, no se pudo obtener un balance de una fuente independiente.

Según su relato, Kolofata fue el blanco "de un ataque del grupo terrorista Boko Haram procedente de la vecina Nigeria" hacia las 06H30 (05H30 GMT) el lunes por la mañana.

El objetivo era irrumpir "en el campo militar de Kolofata controlado por el ejército camerunés", donde se sitúa una unidad de élite de las fuerzas armadas, señaló.

"Aprovechando una bruma especialmente espesa (...), varios centenares de asaltantes pudieron franquear la frontera e intentaron tomar por sorpresa a nuestras fuerzas. Pero (...) la respuesta se organizó inmediatamente e hubieron violentos combates durante más de 5 horas cerca del campo militar y en otros puntos neurálgicos de la localidad", declaró.

Según el ministro, los soldados cameruneses obligaron a partir "en desbandada" hacia la frontera con Nigeria a los islamistas.

Durante la mañana, una fuente cercana a las autoridades tradicionales locales dijo que la población huyó de la localidad, cuando escucharon los primeros disparos.

Este ataque en territorio camerunés demuestra que el grupo islamista está concretando sus recientes amenazas hechas a Camerún que, por primera vez, en diciembre lanzó ataques aéreos contra Boko Haram.

En un video, a comienzos de enero, el jefe del grupo islamista, Abubakar Shekau, la emprendió contra el presidente camerunés Paul Biya, lanzándole: "tus soldados nada pueden hacer contra nosotros".

El grupo controla un importante territorio, cada vez más amplio, en el noreste de Nigeria, donde proclamó un califato. Pero también está muy activo en las zonas fronterizas con Camerún, Chad y Níger, lo que inquieta a las autoridades de las poblaciones vecinas. "Se puede ver la bandera negra de los yihadistas flamear del otro lado" de la frontera, se lamentaba a principios de enero el alcalde de Diffa, en Níger, Hankarau Biri Kassum.

mrc