Kiev. El periodista y escritor ruso de 41 años Arkadi Babchenko, crítico con el Kremlin, fue asesinado a balazos en Kiev, donde permanecía exiliado tras recibir amenazas por haber denunciado el papel de Rusia en el conflicto en el este de Ucrania.

“Sucedió en su casa, en el barrio Dniprovski de Kiev. Su esposa estaba en el cuarto de baño, oyó un ruido seco. Cuando salió vio a su marido ensangrentado. La víctima recibió varios impactos de bala por la espalda”, indicó un portavoz de la policía, Iaroslav Trakalo, quien añadió que el periodista había muerto en la ambulancia camino al hospital.

La policía ucraniana considera que la pista principal en su investigación del asesinato tiene que ver con la labor periodística del fallecido.

Es la segunda vez en menos de dos años que un periodista crítico con el gobierno ruso muere en la capital ucraniana.

El 20 de julio del 2016, el bielorruso Pavel Cheremet falleció al explotar una bomba lapa oculta bajo su coche mientras conducía por el centro de Kiev, el caso sigue sin resolverse.

Las autoridades rusas y ucranianas no tardaron en culparse mutuamente por el asesinato de Arkadi Babchenko. Rusia exigió que se hicieran todos los esfuerzos para una investigación eficaz.

Un consejero del ministro ucraniano del Interior, el diputado Anton Guerachenko, acusó a Rusia del asesinato, una hipótesis compartida por algunos periodistas ucranianos.

“El régimen de Putin apunta a quienes no puede romper o intimidar”, escribió el diputado en su página de Facebook.

Por su parte, el Ministerio ruso de Relaciones Exteriores publicó en su web: “Los crímenes sangrientos y la impunidad total se han convertido en una rutina para el régimen de Kiev”.

El comité de investigación ruso, un organismo que depende directamente del Kremlin e investiga los principales casos, anunció la apertura de un proceso criminal.