París.- El ex corredor de bolsa Jerome Kerviel, acusado de fraudes que ocasionaron pérdidas por 4,900 millones de euros (6,000 millones de dólares al cambio actual) al banco francés Société Générale, empezó a ser juzgado en París, en un caso que pone en tela de juicio los manejos del mundo financiero.

Kerviel, de 33 años, vestido con un traje gris oscuro, se sentó en la primera fila de la sala de audiencias del Tribunal Correccional de París (que trata delitos penales), abarrotada de gente; sus dos abogados se ubicaron en la fila de atrás.

A pedido del presidente del tribunal, Dominique Pauthe, se levantó y respondió las primeras preguntas: fecha de nacimiento, estado civil, etc. "Soltero, consultor informático" con ingresos de "2,300 euros" mensuales, declaró Kerviel.

Kerviel, que había llegado al Tribunal unos veinte minutos antes del inicio de la audiencia, se negó a hacer declaraciones.

Comparece acusado de falsificación, introducción fraudulenta de datos y abuso de confianza, en este emblemático proceso sobre las derivas financieras de las que afirma ser víctima. El proceso durará hasta el 25 de junio.

Más de 40 testigos comparecerán, 33 de ellos citados por la defensa.

Al término del juicio que intentará determinar su responsabilidad en este escándalo que estalló meses antes de la crisis financiera mundial, Kerviel podría ser condenado a cinco años de cárcel, a 375,000 euros de multa y a pagar daños e intereses correspondientes al perjuicio que sufrió el banco, demandante en este caso.

El escándalo, que salió a la luz el 18 de enero de 2008, supuso la mayor pérdida imputable a un solo corredor en la historia de las finanzas.

Kerviel, sospechoso de haber emprendido acciones no autorizadas en los mercados financieros por un monto de 50,000 millones de euros, fue acusado de haber provocado un agujero de 4,900 millones de euros que el banco Société Générale calificó de "fraude excepcional".