El gobierno de Angela Merkel desbloqueó este miércoles una primera ayuda de urgencia de varios cientos de millones de euros para ayudar a los afectados por las mortales inundaciones en el oeste de Alemania, donde se prevé una reconstrucción lenta y costosa.

Estas inundaciones, la mayor catástrofe natural en el país en las últimas décadas, dejaron un saldo de 170 muertos, según el balance conocido el miércoles.

En Bélgica, 31 personas perdieron la vida, lo que eleva el total de muertos por las fuertes lluvias en Europa a 201 víctimas.

Sin embargo, el número de víctimas podría aumentar, afirmó Sabine Lackner, vicepresidenta de la Agencia Federal Alemana de Emergencias Técnicas (THW), que apenas tiene esperanza de encontrar a supervivientes con vida, una semana después de las inundaciones.

Actualmente seguimos buscando desaparecidos durante la limpieza de caminos o el bombeo de sótanos, por ejemplo", declaró a RedaktionsNetzwerk Deutschland.

"Por desgracia, es poco probable que podamos encontrar supervivientes", añadió.

Berlín y los estados regionales alemanes, competentes en materia de protección civil, se comprometieron a entregar una suma de 400 millones de euros (470 millones de dólares) en ayudas inmediatas (compartida a partes iguales), según un documento filtrado a varios medios alemanes.

El proyecto tiene que ser aprobado antes en consejo de ministros.

Problemas apremiantes 

Se trata de resolver los problemas más apremiantes, como asegurar edificios e infraestructuras dañadas en las regiones más afectadas por las inundaciones, algunas todavía privadas de agua potable y electricidad.

Durante su visita del martes a la ciudad medieval de Bad Münstereifel (Renania del Norte-Westfalia), devastada por las lluvias torrenciales, Angela Merkel prometió una ayuda rápida, "en los próximos días" y "sin burocracia".

Esta primera ayuda será completada por "un programa de reconstrucción de miles de millones de euros, para salir rápidamente adelante", declaró el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, en una entrevista en el diario Rheinische Post.

Scholz realizará a las 09:00 GMT una rueda de prensa con el ministro del Interior, Horst Seehofer, para detallar el proyecto.

Berlín se plantea también solicitar los fondos de solidaridad europea que dan apoyo económico a los Estados miembros de la Unión Europea en caso de catástrofe natural.

Por otra parte, Alemania estudia la creación de su propio fondo, alimentado también por las regiones alemanas, para poder desbloquear más rápido la ayuda económica ante futuras catástrofes.

"Trabajo a largo plazo" 

La reconstrucción de las ciudades e infraestructuras dañadas será "un trabajo a largo plazo", reconoció la canciller el martes. "No os olvidaremos", aseguró Merkel a los habitantes de Bad Münstereifel.

El candidato conservador a la cancillería alemana, Armin Laschet, habló de "meses, incluso años" antes de borrar las secuelas del drama.

Durante las crecidas del Elba y del Danubio en 2013, que afectaron a ocho estados regionales, el Estado alemán aprobó un fondo de ayuda de más de 8,000 millones de euros (9.4 mil millones de dólares).

Siete días después de la catástrofe, todavía es muy pronto para realizar una evaluación precisa de los daños, consideró el ministro de Transporte, Andreas Scheuer. "En el valle del Ahr, fueron arrastrados 20 de los 35 puentes. Esto da una idea del enorme trabajo que nos espera", señaló en una entrevista en el diario local Passauer Neue Presse.

La compañía pública de ferrocarriles habló de "daños masivos" en 80 estaciones. En Renania-Palatinado y Renania del Norte-Westfalia, los dos estados más afectados por las inundaciones, más de 600 kilómetros de vías férreas están destruidas.

En cualquier caso, las aseguradoras esperan pagar indemnizaciones récord.

2021 podría convertirse en el año más caro para las compañías de este sector desde 2013, cuando las indemnizaciones alcanzaron 9,300 millones de euros (casi 11 mil millones de dólares), estimó Jörg Asmussen, dirigente de la federación de aseguradoras.