París. La amenaza terrorista seguirá pesando sobre Francia, que conmemora el primer aniversario de los ataques extremistas islámicos a una revista satírica y un supermercado kósher, dijo el presidente del país, François Hollande.

El 7 de enero del 2015, dos hermanos nacidos en Francia mataron a 11 personas en la antigua sede de la revista Charlie Hebdo y a un policía musulmán que estaba en el exterior. En los dos días siguientes, un cómplice terminó con la vida de una policía y tomó un supermercado kósher, asesinando a cuatro de sus rehenes. Los tres pistoleros fueron abatidos por la policía.

En un discurso a las fuerzas policiales encargadas de proteger el país contra nuevos ataques, Hollande dijo que el gobierno está aprobando nuevas leyes y reforzando la seguridad, pero que el nivel de alerta sigue siendo alto.

Francia está en alerta máxima desde entonces y el pasado 13 de noviembre volvió a ser atacada por islamistas pertenecientes al grupo extremista Estado Islámico. Entonces, 130 personas perdieron la vida.

Más tarde, policías mataron a tiros a un hombre que entró a una comisaría en París blandiendo un cuchillo y portando un chaleco con explosivos falso.

La policía mató a tiros al atacante y la unidad antiterrorista de la fiscalía de París abrió una investigación por el intento de ataque a la comisaría en el norte de la ciudad. En el cuerpo del hombre se encontró un celular, un trozo de papel con el emblema del grupo Estado Islámico y una inequívoca afirmación de autoría escrita en árabe .

Se cree que el hombre gritó Allahu akbar , que significa en árabe Dios es grande. Funcionarios dijeron que el hombre amenazó a agentes en la entrada a la comisaría. Minutos antes, el presidente François Hollande homenajeaba a los policías muertos en servicio.