¿Llegará una recesión en 2020 o 2021? Los expertos continúan debatiendo las señales conflictivas, pero una pregunta reveladora es: ¿cómo comparas la economía con Donald Trump contra la economía con Barack Obama?

El presidente Donald Trump constantemente se refiere a la economía estadounidense como “fuerte”, “estupenda” y “la mejor en la historia de nuestro país”, pero si los observamos de cerca, los datos nos muestran una película mezclada sobre si la economía actual es mejor que la de Obama en sus últimos años. La economía estadounidense está creciendo casi al mismo ritmo al que lo hizo durante los últimos años de Obama, y el desempleo, aunque es menor con Trump, ha seguido una tendencia que inició en el 2011.

El mejor argumento que Trump puede hacer sobre una mejoría desde que asumió como presidente es el aumento de los salarios. El salario típico de un estadounidense finalmente está creciendo más de 3% por año, un nivel que no se había visto desde antes de la Gran Recesión. Del mismo modo, la confianza de los consumidores y los negocios creció tras la elección de Trump y se ha mantenido alta. La producción manufacturera —y los empleos— también registraron un salto notable en 2018 tras el recorte a los impuestos, aunque el sector manufacturero continúa recuperándose. También ha habido una caída en el número de estadounidenses que dependen de los apoyos alimentarios gubernamentales.

Pero en otras áreas el récord de Trump no se ve tan optimista. La deuda pública y el déficit comercial están creciendo (aunque muchos economistas no están preocupados por el creciente déficit comercial, Trump lo hizo una parte central de su campaña electoral del 2016) y la inversión empresarial se tambalea porque los líderes empresariales dicen que desconfían de la guerra comercial de Trump. El número de estadounidenses sin seguro médico está aumentando ligeramente.

Sobre dos de las métricas favoritas de Trump —las acciones bursátiles y los empleos— se puede argumentar que esos números estuvieron mejor con Obama, aunque muchos economistas esperaban que las alzas en los empleos se desacelerarían ya que la recuperación económica ya tiene una década.

Los presidentes sólo tienen un cierto control sobre la economía, pero la forma en que los electores perciben las condiciones económicas y sus finanzas personales pueden influir en cómo votan. Recientemente, los republicanos y muchos electores ricos califican a la economía estadounidense actual como la mejor desde el boom de los años noventa, mientras que los demócratas y muchos votantes de menores ingresos son menos optimistas.

Esto es un vistazo a la economía con Donald Trump contra la de Barack Obama en 15 gráficos:

1. Alza de empleos

La economía estadounidense agregó en promedio 250,000 empleos al mes durante el 2014 y 227,000 empleos por mes en el 2015. Trump no ha podido superar esa cifra hasta ahora, pero los expertos aseguran que el crecimiento del empleo permanece sorprendentemente robusto, en especial ahora que muchos baby boomers se están jubilando y muchos propietarios de negocios se han quejado de la falta de nuevos trabajadores.

2. Tasa de desempleo

La tasa de desempleo en Estados Unidos está en su nivel más bajo en medio siglo, una fuente de orgullo para Trump. Pero muchos economistas han resaltado que la tasa de desempleo ha estado cayendo constantemente desde 2011, lo que lo hace más difícil ver una diferencia desde la llegada de Trump a la presidencia.

3. Crecimiento

Tras un doloroso 2009, la economía ha estado creciendo por una década. En los primeros años de la recuperación, el crecimiento fue mediocre, pero comenzó a retomar el ritmo en el 2014 y 2015. Trump dijo a los estadounidenses que él lo podría hacer mejor como presidente, pero sus números hasta ahora se parecen mucho a los de los últimos años de Obama. Su recorte de impuestos y su impulso desregulador impulsó el crecimiento en el 2018, pero eso parece estar desvaneciéndose a medida que los propietarios de negocios se empiezan a preocupar por la guerra comercial.

4. Ingreso de la clase media

La mayoría de los estadounidenses vio una notable caída en sus ingresos durante la Gran Recesión y tomó años para que los salarios se recuperaran. En el 2017, una familia promedio de clase media finalmente vio su mayor alza en los ingresos desde 1999. Los datos correspondientes para 2018 serán publicados en septiembre del 2019. Los ingresos han crecido constantemente en años recientes a medida que los estadounidenses obtienen empleo.

5. Mercado de valores

Para esta fecha el promedio industrial Dow Jones había crecido 46% durante los años de Obama frente al 25% que ha crecido bajo el gobierno de Trump. Las acciones crecieron bajo Obama y él concluyó su administración con una de las mejores ganancias de cualquier presidente en la historia moderna.

6. Asistencia alimentaria

En el 2013 como parte de las secuelas de la Gran Recesión, uno de cada siete estadounidenses recibió asistencia gubernamental (como parte del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), por las dificultades que había para encontrar un trabajo bien remunerado. Los números cayeron ligeramente durante la administración de Obama y la caída se ha acelerado bajo el gobierno de Trump, puesto que los estadounidenses han obtenido empleos y los requisitos para permanecer en los programas de asistencia se han endurecido.

7. Producción industrial

Durante su campaña electoral, Trump hizo mucho ruido en que reviviría las industrias y los trabajos de los obreros de cuello azul (blue collar workers). Aunque los empleos del sector de servicios en las áreas de salud, tecnología y hospitalidad rebotaron rápidamente después de la Gran Recesión, la producción industrial no lo hizo. Los recortes de impuestos de Trump ayudaron a impulsar las manufacturas en 2018 (el crecimiento de trabajos de obreros de cuello azul alcanzó su ritmo más rápido desde principios de los años ochenta), pero los aranceles impuestos por Trump han golpeado a la industria y han enviado a los industriales en una “recesión técnica” en 2019.

8. Precios de viviendas

El mercado inmobiliario estuvo en el corazón de la crisis financiera del 2008 y muchos estadounidenses perdieron sus hogares o vivieron de primera mano la devaluación de sus inmuebles. Los precios de las viviendas rebotaron al final del gobierno de Obama y han crecido constantemente con Trump.

9. Precios de la gasolina

Los estadounidenses mantienen el ojo fijo sobre los precios de las gasolinas y tienden a ponerse nerviosos cuando suben por arriba de los 3 dólares por galón. Durante gran parte del segundo periodo del gobierno de Obama y el periodo actual de Trump, los precios de la gasolina han permanecido por debajo de ese umbral clave.

10. Deuda federal

La deuda nacional aumentó durante el gobierno de Barack Obama cuando el gobierno federal gastó dinero para tratar de reconstruir la economía estadounidense tras la Gran Recesión. Al final de la administración de Obama, el déficit anual disminuyó considerablemente, pero con Trump la deuda ha vuelto a rebotar gracias a su recorte de impuestos y un elevado gasto gubernamental.

11. Salarios

Durante gran parte del gobierno de Obama, los salarios permanecieron bajos y su equipo económico citó las decepcionantes cifras como el “pendiente sin terminar” de su presidencia. Bajo el presidente Trump, el salario promedio por hora ha escalado y ahora está en creciendo más de 3% anual por primera vez en más de una década. Existe un debate sobre cuánto crédito merece Trump por este logro, pero sus recortes a los impuestos y el salto en la confianza empresarial, tal vez, tuvieron cierta influencia. Las preocupaciones vuelven a crecer, sin embargo, ahora que el crecimiento se ha estancado en 2019.

12. Confianza del consumidor

La confianza en la economía estadounidense ha crecido desde la elección del 2016. Este es un rubro donde habido una clara separación en comparación con Obama, aunque los expertos debaten si realmente ha habido una gran diferencia. Normalmente, cuando la confianza crece, los negocios y los consumidores gastan más, pero ese no ha sido el caso, especialmente con los negocios. Aún así, la alta confianza de los consumidores probablemente está ayudando a que Estados Unidos evite la recesión, incluso cuando otras partes del mundo vacilan.

13. Déficit comercial

Durante años, Estados Unidos ha comprado más del extranjero de lo que ha vendido hacia el exterior, una situación conocida como un déficit comercial. El déficit comercial descendió durante la Gran Recesión pero desde entonces se ha expandido, algo que típicamente es señal de que la economía estadounidense está creciendo de una forma robusta. Trump hizo su campaña con la promesa de recortar el déficit comercial, pero este ha crecido durante su gobierno.

14. Estadounidenses sin cobertura de salud

Uno de los objetivos clave de las políticas de Obama era facilitar el acceso a los servicios de salud para los estadounidenses. El número de personas sin seguro de salud cayó considerablemente durante su administración, tras la aprobación del Obamacare. El progreso se ha detenido con Trump, quien trató (sin éxito) de desmantelar la Ley de Salud Asequible (Affordable Care Act).

15. Inversión empresarial

El presidente Trump y sus asesores han dicho que el objetivo de los recortes a los impuestos era incentivar a los negocios a gastar e invertir más en equipo nuevo y nuevas fábricas, lo que ayudaría a impulsar la economía estadounidense en los siguientes años. Aunque hubo un ligero salto en el gasto empresarial a principios del 2018, desde entonces la inversión empresarial se ha contraído (incluso llegó a un registro negativo en la primavera del 2019), principalmente por la guerra comercial.

Traducción EE: Antonio Becerril