El despacho Davara Abogados, liderado por la doctora Isabel Davara Fernández de Marcos, se especializa en el derecho de las Tecnologías de la Información y Comunicación y, sobre todo, en la protección de datos personales. Es un despacho boutique que atiende a clientes de la industria y la academia en México, comandado por una de las abogadas con mayor prestigio en México. “La protección de datos personales es el derecho fundamental del siglo XXI. La identidad digital se ha vuelto más importante que la identidad física”, dice Isabel Davara.

La especialización de este bufete lo ha puesto en un lugar privilegiado para atender las necesidades de la industria. Se trata de diseñar soluciones jurídicas innovadoras para el desarrollo de plataformas de comercio electrónico, economía colaborativa o la llegada de servicios de tecnologías financieras o fintech.

La profesión de la abogacía corre por su linaje familiar. Isabel Davara ha enfocado su especialización jurídica en las áreas de protección de datos personales, firma electrónica y tecnologías financieras. Es doctora en derecho, licenciada en derecho y en ciencias económicas empresariales por la jesuita Universidad Pontificia de Comillas en Madrid. En el 2005, fundó en México Davara Abogados.

Davara tiene 15 libros publicados sobre protección de datos personales y ha colaborado en la publicación de más de 100 artículos sobre el tema. Es la coordinadora del Diplomado en Derecho de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones del ITAM (Instituto Tecnológico Autónomo de México), que ha formado a 13 generaciones de profesionales, y funge como vicepresidenta Legal de la Asociación de Internet.mx. Ha formado parte del Comité de Privacidad de Datos en la American Chamber of Commerce, en su capítulo Ciudad de México.

A través de su bufete jurídico, Davara fomenta la vinculación entre industria y academia, para fortalecer los fundamentos jurídicos y la formación de profesionales que puedan atender necesidades actuales del derecho y la tecnología, como comercio electrónico, tecnologías financieras o nuevos modelos de economía colaborativa. El despacho, en muchos casos, relata Davara, es fundamental para el soporte de otras áreas y aporta la asesoría necesaria para tratar, por ejemplo, casos de delitos cibernéticos. “No hay área del derecho que no se vea afectada por el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones”, dice.

Esta abogada de origen español considera que México tiene uno de los regímenes más comprehensivos en protección de datos personales y la regulación de la industria ha logrado posicionarse como uno de los modelos a seguir en América Latina. Aunque el régimen jurídico puede no ser perfecto, desde hace ocho años México comenzó a tomar el camino correcto para establecer esquemas que protejan a los usuarios. La existencia de un órgano de protección como el Inai brinda una certeza jurídica a los usuarios, dice Davara. 

Davara ha buscado consolidar a su despacho como una pieza esencial para el tema de la protección de datos en México, ha ayudado a que se sigan desarrollando y fortaleciendo sus esquemas legales y académicos, para que estén actualizados y vayan de acuerdo con las necesidades de la industria. 

“Estamos muy especializados [en protección de datos] y por eso podemos tener un sitio privilegiado en el mercado frente a otros despachos más generalistas y más grandes. Nosotros somos una boutique y sólo nos dedicamos a esto”, dice Isabel Davara.

antonio.becerril@eleconomista.mx