El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) junto con otras organizaciones resaltó este 19 de junio la necesidad de generar políticas que permitan una mayor inclusión laboral de las personas de la tercera edad.

Manuel Molano, director general adjunto del IMCO explicó en la Conferencia de la Asociación Mexicana de Afores (Amaforre) en Ciudad de México que ante el crecimiento demográfico y la esperanza de vida, hay que combatir la discriminación y promover una mayor participación en la sociedad de las personas de tercera edad.

“En México, una persona de más de 45 años de edad es considerada como un activo dañado, por lo que tiene que emprender por su cuenta o dedicarse a la economía informal. La realidad es que un adulto entre 45 y 60 años todavía es capaz de seguir laborando”, dijo al participar en la presentación de la propuesta #EnvejecimientoYDesarrollo.

Sin política integral, millones en situación de pobreza

Se estima que en 2050, alrededor del 20 por ciento de la población mexicana tendrá 65 años o más. En opinión del directivo del IMCO, muchas de estas personas pueden seguir siendo parte, o incorporarse al capital humano de las empresas. Si no se implementan políticas integrales centradas en este sector, 10 millones de personas de la tercera edad vivirán en condiciones de pobreza.

Manuel Molano, director general adjunto del IMCO. Foto: Zulleyka Hoyo

Molano acotó que independientemente de quién gane la silla presidencial el próximo primero de julio, tendrá que enfrentarse a la transición demográfica y epidemiológica que se tendrá en el país.

“Las políticas públicas deben reconocer estos cambios que son importantes. Me gustaría ver en el próximo gobierno, políticas de mercado laboral que eviten la discriminación de adultos mayores”.

Políticas específicas para mujeres

Planteó que también se deben crear políticas específicas para las mujeres, ya que tienen mayor esperanza de vida y son relegadas del mercado laboral.

“Aquí tenemos un doble golpe de discriminación: por un lado hacia las mujeres y por el otro hacia la tercera edad. Algunos candidatos a la presidencia comentan que al integrar a las mujeres al mercado laboral, la economía podría crecer medio punto del PIB, y si agregáramos también a los adultos mayores podría ser mayor”.

El director del IMCO mencionó que las políticas para la inclusión de las personas de la tercera edad deben tener un enfoque educativo.

A las personas adultas habrá que enseñarles a utilizar las nuevas tecnologías ya que el ámbito laboral ha cambiado de manera significativa: ahora se necesita gente que sepa usar las nuevas herramientas que los pueda hacer más productivos, expuso.

Dinero del petróleo para financiar pensiones

Con respecto a las pensiones que reciben, Molano indicó que si los mayores de 65 años pudieran trabajar, su ahorro para el retiro podría incrementarse.

Propuso estímulos fiscales a las empresas que den trabajo a este sector de la población, siempre que hagan aportaciones a la cuenta de ahorro para el retiro del trabajador.

Sugirió que en general, el pago de las pensiones que están a cargo del gobierno federal podría financiarse con una parte de los recursos que administra el Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo.

Puso como ejemplo el caso de Noruega, que destina parte de los recursos generados por la venta de petróleo para financiar la pensión universal para los adultos mayores.