Arnaldo Mario Litterio, maestro en Administración por la Universidad Nacional del Sur de Argentina, publicó, en el 2013, el estudio Análisis del Liderazgo de los Directores Técnicos de Futbol. En él explica que los entrenadores se pueden clasificar en cuatro tipos de acuerdo con su forma de trabajo y personalidad: autoritarios, democráticos, metódicos e informales. Estas características se encuentran en los técnicos que enfrentarán el Mundial de Rusia que, a su forma, tratarán de conducir a su equipo para que levanten el título.

Los entrenadores de futbol se han convertido para las empresas en una fuente de inspiración y en muchas ocasiones deciden contratarlos para dar charlas y contar cómo gestionan a sus equipos, manejan las estrellas, controlan las crisis y de alguna manera dar recetas para que sus instituciones sigan el camino del éxito.

Por ejemplo, el excampeón del mundo en México 1986, exentrenador del Real Madrid, analista y escritor, Jorge Valdano, detalla 11 características que debe tener un líder -bajo su experiencia- en el mundo del futbol. Los puntos son: credibilidad, pasión, humildad, esperanza, simplicidad, estilo, buen uso de la palabra, curiosidad, buena forma, manejo de vestuario y poder del éxito.

“Armar un guión”, es el primer punto del método de Pepe Guardiola, según explican los libros Liderazgo Guardiola, cómo lograr que tu equipo sea admirado (2010), de Juan Carlos Cubeiro y Leonor Gallardo, y El largo viaje de Pep, los cuatro años mágicos del Barcelona de los prodigios (2012), de Martí Perarnau.

Justamente Martí explica a Guardiola, uno de los íconos de liderazgo de entrenadores, de la siguiente manera:

“Guardiola quiere ganar y es una prioridad, pero le da mucha importancia a la manera de jugar, a la solidaridad de los jugadores con la propuesta común, al esfuerzo y personalidad de los jugadores en determinados momentos, a la cohesión del colectivo en los malos momentos”.

La diversidad hace la diferencia y cada método puede tener éxito.

Autoritario

Héctor Cúper (Argentino). Selección: Egipto.

Litterio lo define como un técnico que cree que los objetivos sólo se pueden conseguir bajo su esquema de trabajo. Cuando las cosas no salen como las planeó, se comporta de manera agresiva y provoca que el rendimiento de sus jugadores baje.

En la final de la Liga de Campeones del 2000, que el Valencia de Cúper perdió ante el Real Madrid, el lateral Gerardo dio una mala actuación. El técnico dejó de hablarle a manera de reproche. Declaró que estaba decepcionado por su mala actuación y el jugador salió del equipo a finales de esa temporada.

En otra ocasión, el noruego John Carew —que jugaba para el Valencia de Cúper— fue expulsado luego de que le hiciera gestos obscenos a la grada después de anotar un gol. El timonel fue cuestionado al término del encuentro. “Debió celebrarlo con sus compañeros, que fueron los que trabajaron para empatar”, dijo. El argentino también es famoso por sus entrenamientos extensos y por su carácter agrio.

Democrático

Heimir Hallgrimsson (Islandés). Selección: Islandia.

Este entrenador se caracteriza por ser flexible, popular y está preocupado por el bienestar de los jugadores. Es cercano con su equipo de trabajo, lo que le permite lograr equipos unidos y que tienen un rendimiento elevado.

Hallgrimson acostumbra celebrar los éxitos del seleccionado al lado de sus jugadores, con el grito y aplauso vikingo frente a los aficionados. En marzo pasado dijo que “nadie era demasiado grande para jugar en el equipo. La estrella más grande es el que trabaja más duro”. Destacó que la identidad del representativo era ser humilde y mantenerse fiel a sus orígenes.

Con él en el banquillo, el representativo registra las dos mejores eliminatorias de su historia (Euro 2016 y Mundial 2018), lo que llevó al seleccionado a calificar por primera vez a la Eurocopa y a la Copa mundial, en la que debutará ante Argentina este sábado.

Metódico

Juan Carlos Osorio (Colombiano). Selección: México.

 

El autor, Arnaldo Litterio, define a este técnico como una persona preocupada por los detalles en extremo, invierte horas en el material didáctico y no deja nada librado al azar. Conoce bien el deporte y le pide a los jugadores lo que él no puede hacer, lo que produce un alto nivel de motivación.

Osorio es famoso por llevar a los partidos una libreta y bolígrafos de tinta azul y roja. Con el primero destaca las cosas positivas y con el segundo, las negativas, que posteriormente trabaja en los entrenamientos. Además ha entrenado equipos en Estados Unidos, Inglaterra, Colombia y ahora México.

Cuando México perdió 7-0 ante Chile en los cuartos de final de la Copa América Centenario en el 2016, inició un viaje para visitar a diferentes entrenadores para que le ayudaran a encontrar una solución para recuperarse de la derrota ante los chilenos. Los seleccionados mexicanos han dicho en diferentes ocasiones que les convence su forma de trabajo.

Informal

Hernán Darío Gómez (Colombiano). Selección: Panamá.

No pareciera tomarse las cosas en serio, de acuerdo con Litterio. En los momentos de mayor tensión, los maneja con calma y sin emoción. Por eso, da la impresión a sus jugadores de que todo está bajo control. De esta manera, hace que el equipo se sienta poco presionado.

Un día antes del último partido de las eliminatorias mundialistas de Corea-Japón 2002 ante Chile, Gómez —quien entonces dirigía a Ecuador— citó a los seleccionados ecuatorianos en una plaza comercial de Santiago. En principio les iba a dar una charla motivacional, pero en su lugar los invitó a ver una película. Al día siguiente empataron —resultado que nunca habían conseguido en territorio chileno— y se clasificaron para su primera Copa del mundo.

El Bolillo, como le apodan, contaría después que lo hizo para que los jugadores se relajaran, porque entendía que estaban pasando por una situación extrema de estrés por el partido.

alain.arenas@eleconomista.mx