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Finanzas Personales

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El manejo de tu dinero cuando tu ingreso es variable (Parte 1 de 2) 

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Joan Lanzagorta | Patrimonio

Joan Lanzagorta

Hay muchas personas que tienen un ingreso muy variable y con alta estacionalidad: meses muy buenos y otros realmente malos. Esa es su realidad, que les hace enfrentar retos que otras personas, con un ingreso más estable, no tienen.

A pesar de ello, la metodología y herramienta que necesitan para manejar su dinero es la misma que funciona para todos, por sus fundamentos. La diferencia es que la aplican de acuerdo con sus circunstancias.

Esa herramienta es el plan de gastos que, como he explicado en distintas ocasiones, tiene una filosofía muy distinta a la de un presupuesto tradicional.

La idea central es muy simple. Cada vez que recibimos un ingreso, nos hacemos una pregunta muy sencilla: ¿qué es lo que necesito que este dinero haga por mí, antes de que me vuelvan a pagar?

Ese proceso es exactamente lo que hacían mis abuelos. En esa época no existían las cuentas de nómina: a la gente le pagaban principalmente en efectivo.

Entonces llegaban a casa, con el dinero en mano y lo distribuían en distintos sobres: esto para la renta o hipoteca, esto para la luz, esto otro para el gas, este es para el supermercado, etc.

Cuando la gente con ingreso variable tiene un mes bueno, recibe mucho dinero. En un mes malo, lo que llega no les alcanza para cubrir las necesidades básicas. Por eso tienen que llenar los sobres con mucho más cuidado.

En los meses de mayor ingreso, los sobres se deben engordar. Por ejemplo: meter el dinero de los próximos tres meses al sobre de la renta o la hipoteca (o más, dependiendo de la estacionalidad). Así se va preparando el camino para los meses malos. Esa es la clave.

Un plan de gastos es, en esencia, eso mismo que hacían mis abuelos. La diferencia es que el dinero es electrónico: uno ya no recibe efectivo sino una transferencia o depósito a su cuenta. Entonces, los “sobres” ya no son físicos, sino virtuales. Pero el proceso es idéntico.

Debo aclarar, porque ha surgido la pregunta, que esto NO significa que uno deba tener distintas cuentas o subcuentas por categoría: eso sería complicarse la vida demasiado y no vale la pena. Por el contrario, los “sobres” viven en nuestro plan de gastos: están representados por las distintas categorías.

Cada vez que necesitamos tomar una decisión de gasto, no necesitamos ver cuánto dinero tenemos en el banco, sino cuánto dinero hay en ese “sobre”, es decir, cuánto tenemos disponible en esa categoría específica.

El plan de gastos se convierte así en la herramienta que usamos para tomar todas nuestras decisiones de gasto. Es nuestra guía.

Entonces: cada vez que llega un depósito, nos sentamos y le asignamos a cada uno de esos pesos un trabajo (lo metemos a sus sobres). Es importante que sea la totalidad, porque el dinero que no tiene un trabajo asignado, hará lo que le venga en gana y perderemos el control.

¿Por qué es tan importante un buen plan de gastos para gente que tiene ingresos irregulares y no un presupuesto tradicional?

Por una diferencia fundamental. Un presupuesto estima ingresos y gastos. Uno piensa: “este mes voy a ganar poco pero en el próximo me recupero, porque me va a llegar un pago importante”. Entonces uno planea sus gastos en función de sus ingresos esperados. Pero ¿qué sucede si el dinero no llega? Te metes en un problema.

Un buen plan de gastos evita eso. Planeas únicamente con el dinero que tienes, no con el que crees que vas a recibir. Piénsalo de esta forma: no puedes meter a sobres dinero que no has recibido. Es imposible.

Si presupuestas gastar dinero que no tienes, pensando en que “luego te recuperas”, en realidad estás viviendo por detrás de tus ingresos. Eso es muy peligroso, más con un ingreso variable.

Lo que sí haces cuando recibes un ingreso importante, cuando ya tienes el dinero, es rellenar más los sobres. Te preparas para los meses flojos con mucho cuidado y de manera conservadora.

Si llega más dinero del que pensabas, tomas una decisión consciente. Puedes asignarlo a meses posteriores (vivir más por adelantado, construir un colchón más amplio) o puedes pensar en hacer una compra que habías pospuesto. El plan de gastos es, al final de cuentas, un ejercicio que te obliga a priorizar y a tomar esas decisiones de manera consciente.

Hay otras consideraciones del plan de gastos que vale la pena recordar, además de otros aspectos importantes que deben tomar en cuenta aquellos con un ingreso variable. De esto hablaré en la segunda parte.

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Joan Lanzagorta

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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