Hace unas semanas murió un tío, su muerte fue una sorpresa para toda mi familia, ya que él era muy joven y se encontraba en perfecto estado de salud, pero la muerte casi siempre es así, inesperada.

No es mi intención hablar aquí sobre la muerte, pero estoy segura que la mayoría de nosotros hemos vivido la pérdida de algún ser querido o posiblemente hemos vivido una experiencia cercana a la muerte, cuando ello sucede nos replanteamos muchos aspectos de la vida misma.

Ciertamente, es justo en estos momentos cuando reflexionamos sobre nuestro futuro y el de la gente que nos rodea. Además, suele ser precisamente en esos instantes cuando valoramos la importancia del ahorro de largo plazo.

Nadie tiene la vida comprada. Por ello, un aspecto fundamental de las finanzas personales es tener una conciencia de ahorro de largo plazo.

No hay que esperar a que un evento ­inesperado nos haga caer en la cuenta de la importancia de tener nuestro propio fondo para imprevistos, ya que más tarde o más temprano lo necesitaremos.

De hecho, es justamente este razonamiento el que nos lleva a comprar un seguro para nuestro automóvil, bajo esta misma lógica también adquirimos un seguro de gastos médicos, un seguro de vida o incluso un seguro para pagar la educación de nuestros hijos.

Mayor previsión

Sin embargo, invertir parte de nuestros ingresos en un fondo de inversión de largo plazo puede ser también una muy buena alternativa para poder enfrentar algún suceso inesperado.

En este sentido, los fondos de renta variable suelen ser la opción indicada, entendiendo el largo plazo como un periodo de 10, 15 o hasta más de 20 años.

Existe en México la idea generalizada de que el largo plazo es un periodo de un año o a lo mucho dos. Por ello, es importante cambiar la mentalidad y empezar a ampliar nuestros horizontes de inversión.

Muchos de los negocios más rentables en el mundo, sólo empiezan a dar frutos después de varios años, pero si nos desesperamos, lo más seguro es que no logremos nuestras metas, peor aún, que no estemos preparados para enfrentar alguna contingencia. No debemos perder de vista que la vida siempre está llena de imprevistos.

Mucha paciencia

Una de las claves de los inversionistas exitosos es la paciencia, un árbol no crece de la noche a la mañana, se requiere de cierto tiempo para que comience a dar frutos, lo mismo sucede con las inversiones, tenemos que ser pacientes para que las mismas maduren y den sus frutos.

La crisis que está viviendo la zona euro es una muestra de que los mercados pueden ser muy volátiles, si nos desesperamos podemos perder de vista que nuestro objetivo, al invertir en un fondo de renta variable, debe ser siempre a largo plazo.

Además, existe suficiente evidencia de que, en el largo plazo, las inversiones en renta variable suelen ser las más rentables.

Lo sé, existe un temor natural a invertir en fondos de renta variable, pero si nos acercamos a nuestro banquero o a nuestro ejecutivo de cuenta indudablemente podrán asesorarnos para tomar la mejor alternativa.

No olvidemos que este tipo de fondos ofrecen la posibilidad de obtener atractivos rendimientos en el largo plazo y si somos pacientes, seguramente tendremos mayores beneficios que los que obtendríamos con una inversión tradicional.

Se trata, pues, de determinar con toda claridad qué parte de nuestros ingresos podemos destinar al ahorro de largo plazo. Estos recursos deben ser vistos como algo de lo que podemos prescindir en el día a día.

Finalmente, quiero invitarlos a planear sus finanzas personales de forma tal que en el futuro puedan enfrentar las situaciones difíciles de la vida de la mejor manera posible.

*La autora es Associate BBVA Bancomer Asset Management