¿Alguna vez se preguntó si existe una fórmula milagrosa para incrementar su patrimonio? La respuesta es simple y muy esperanzadora: no es mágica, es matemática y se llama interés compuesto.

El interés compuesto se refiere a que si usted invierte en algún instrumento a un plazo determinado, el rendimiento obtenido generará a su vez más rendimientos. ¿Cómo? A través del efecto de capitalización.

Eso quiere decir que el dinero ganado a un tiempo determinado se suma a la inversión inicial y los rendimientos se calculan sobre un capital mayor.

Si usted capitaliza periódicamente esos rendimientos o, lo que es lo mismo, reinvierte todo el dinero obtenido al final del plazo de su inversión, el beneficio crecerá de manera importante.

Por ejemplo, si usted destina 10,000 pesos a un pagaré bancario a un año y con una tasa de interés de 3%, al final del año usted habrá ganado 300 pesos.

Si decide capitalizar sus rendimientos, ahora invertirá 1,300 pesos en el segundo año y al cabo de 10 años usted pudo haber ganado 3,443 pesos.

Eso significa que en ese tiempo pudo obtener casi una tercera parte de lo que invirtió originalmente sin tener que hacer nada más que reinvertirlo.

Vea aquí la relevancia de seguir moviendo su dinero a largo plazo, pues el resultado, también llamado por los especialistas como el efecto bola de nieve, no tiene lugar si usted cobra el capital más los rendimientos y le pone punto final al capítulo de sus inversiones.

El efecto del interés compuesto puede observarse cuando se invierte en títulos de deuda (emitidos por una empresa o el gobierno), que son instrumentos que representan un compromiso de pago en una fecha determinada a una dada tasa de interés o pagarés bancarios liquidables al vencimiento, explicó Arturo Luna, director general de Educación Financiera de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

La diferencia con el interés simple consiste en que el segundo se mantiene igual durante el tiempo, pues se calcula sobre el monto inicial.

Si invierte una cantidad y le dan determinada tasa de rendimiento (generalmente expresado en términos anuales), durante el primer año el interés es simple para ambos casos. Se vuelve interés compuesto hasta que el capital se reinvierte, abundó el especialista.

¡CUIDADO DEUDOR!

CUANDO OPERA A LA INVERSA

Se escucha bien cuando dicen que por una inversión le pagarán rendimientos sobre los rendimientos, no así que le cobrarán intereses sobre los intereses, ¿verdad?

Y es que cuando se es deudor, las tasas de interés son muy superiores a las que se ofrecen por las inversiones por un pagaré bancario pueden darle, por mucho, casi 5% anual de rendimiento, pero por un financiamiento de tarjeta de crédito la tasa de interés se encuentra arriba de 30% anual , enfatizó Guillermo Krebs, catedrático de la Universidad Iberoamericana.

El también Director Financiero de Dormimundo detalló: En el caso de las tarjetas de crédito, el banco ofrece una tasa de interés que ronda 30% al año, pero la institución bancaria realiza los cortes de cobro de forma mensual. Eso significa que la capitalización de intereses también se hace cada mes .

Visto así, el interés compuesto significa pagar intereses sobre el saldo pendiente de pago, el cual incluye los intereses que se hayan acumulado en periodos anteriores, afirmó el especialista.

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