Es muy frecuente escuchar a personas que tienen inversiones o tienen contratados diversos servicios financieros con bancos, casas de Bolsa y sociedades de inversión decir la frase: A mí no me cobran comisiones .

Quiero decirle que esto es rotundamente falso. A todos y en todos los servicios financieros nos cobran comisiones.

Estos cargos pueden estar presentes de manera tácita u oculta; es mucho más común que estén ocultos y déjeme darle un ejemplo: cuando alguien le dice te pago 3% es porque el intermediario logra obtener una tasa de interés siempre mayor.

Para efectos prácticos, vamos a suponer que, como producto de la inversión, la institución obtiene 5% y, al pagarle a usted 3%, la empresa está ganando 2 puntos porcentuales; incluso, en una cuenta de cheques en la cual el rendimiento es de 0%, el intermediario también coloca ese dinero a 5% (para efectos de nuestro ejemplo) y, al pagarle a usted 0%, éste se gana 5 por ciento.

En el siguiente ejemplo, hablaremos de las sociedades de inversión. En ellas, los cobros por manejo de cuenta están escondidos (no de manera tramposa) pero, como las sociedades de inversión se tienen que valuar todos los días, dependiendo del tipo de valores e instrumentos que tienen en sus portafolios, a diario son sometidos a un proceso contable que también debe considerar el cobro de un impuesto y el de una comisión. No es que se oculte, pero está implícito en el valor del título de todas las sociedades de inversión. Por eso siempre que invierta en estos instrumentos pregunte qué comisión le están cargando, porque todas y todos, sin excepción, cobran. En las sociedades de inversión todavía hay algunas (muy pocas) que cobran al entrar o al salir.

Por último, están las inversiones en las que se acuerda con el cliente un cobro de comisión que se conoce anticipadamente y se carga mensualmente con base en el saldo promedio, este último suele ser el más transparente de todos y, aunque muchas veces no les gusta a los clientes ver en su estado de cuenta cuánto les cobran, considero que es el mejor porque no hay sorpresas.

Cada vez ha surgido un nuevo sistema de cobro de comisiones que aplica sólo para ciertos productos, éste es el cobro basado en rendimiento o resultado. Generalmente, aquí se acuerda con el cliente un rendimiento mínimo y de lo que se obtenga por arriba de éste se pacta en porcentaje cuánto es para la casa y cuánto, para el cliente.

Éste es más frecuente verlo en productos de alto riesgo que tienen potencial de dar intereses muy altos, pero que también pudieran tener rendimientos negativos. De tener resultados negativos lo que se acuerda es no cobrar sino sólo cubrir gastos de administración.

*El autor el Director General de Somoza Finamex.

jmusi@finamex.com.mx