Adquirir una propiedad a través de un crédito hipotecario es uno de los compromisos financieros que más responsabilidad y disciplina requiere, ya que involucra la construcción de un patrimonio y el esfuerzo de, quizá,de  toda una vida.

Ante el complicado panorama económico actual, muchas personas atraviesan por una situación financiera difícil y de incertidumbre, y se preguntan qué hacer ante un panorama en donde los ingresos ya no alcanzan para continuar con el pago de la hipoteca.

Las consecuencias negativas al dejar de pagar son muchas y su gravedad dependerá del tiempo de atraso, explicó Roberto Esses, director general del portal inmobiliario Vivanuncios.

Contrario a lo que se podría pensar, la propiedad no se pierde de inmediato, se pasa por un proceso largo antes de que la institución acreedora intente recuperar el inmueble, además de que puede hacerse una reestructura o renegociación de la deuda, antes de tener que entregar la vivienda o de que la institución la recupere de manera legal.

Esses detalló que si transcurrió un mes desde que se dejó de pagar, el banco se pondrá en contacto con el deudor para conocer los motivos por la falta de pago, de esta manera abrirá una opción de liquidar el adeudo pero con los respectivos intereses moratorios para solucionar el problema.

En esta etapa, lo recomendable es buscar una reestructuración o prórroga con el fin de negociar el pago y que sea un buen acuerdo para ambas partes.

Si se cumplen tres meses de atraso, éste será considerado como mora legal y el banco podrá enviar requerimientos formales de pago. Si se llega a esta instancia, además de los intereses moratorios, la entidad puede aplicar gastos de cobranza, con lo que la deuda crecería aún más.

Pero si la falta de pago excede los seis meses, la institución emprenderá acciones legales tendientes a ejecutar la garantía del préstamo. Esto sucederá solamente si no han logrado comunicarse o llegar a un acuerdo con el deudor, además de que la entidad puede hacer uso de la fuerza pública para concretar el desalojo.

En palabras de Esses, las consecuencias de dejar de pagar el crédito hipotecario suelen terminar en un proceso de embargo y subasta por parte del banco a menos que se liquide la deuda por completo más los intereses moratorios, el banco iniciará el procedimiento de ejecución hipotecaria.

Si definitivamente no se tendrá la capacidad financiera para seguir pagando, la última opción es la dación del inmueble, esto consiste en entregar la propiedad a la institución de vivienda o banco a cambio de cancelar la deuda, este sería el último recurso.

Diálogo y negociación, las mejores salidas

Para Daniel Narváez, director de Marketing y Comunicación del portal inmobiliario Lamudi, si se presentan dificultades para continuar con el pago, lo mejor es acercarse de inmediato a la institución acreedora del préstamo para explicar la situación por la cual se atraviesa y tratar de renegociar las condiciones del crédito.

“Lo mejor es acercarse a la institución para evaluar qué recurso se tiene disponible para generar una prórroga de acuerdo con el contrato hipotecario, y una vez definida esta parte, dialogar una posible renegociación y las facilidades que se pueden obtener, por ello la importancia de comunicarse con la entidad otorgante del crédito lo antes posible”, afirmó.

Aunque se puede reestructurar la deuda tanto con instituciones bancarias como públicas, se deben considerar algunos puntos ya que para cada entidad es diferente el proceso para hacerlo.

Cómo renegociar

De acuerdo con el directivo de Lamudi, entre los puntos que se deben considerar antes de reestructurar la hipoteca, está la capacidad de pago para enfrentar ese compromiso financiero y que no rebase el pago de esta nueva reestructura, de lo contrario, se podría caer en el mismo error.

También se debe tomar en cuenta que al hacer una reestructura se puede incrementar el plazo originalmente estipulado, lo que podría ser contraproducente

Además, si se busca reestructurar la deuda, se deben tomar en cuenta algunos seguros o prórrogas que otorgan las instituciones al momento de la contratación de la hipoteca, por ejemplo un seguro de desempleo, herramienta que puede ser un respiro para los deudores y brindar un poco de oxígeno en lo que logran ponerse al corriente con su hipoteca.

A su vez, Roberto Esses precisó que el Infonavit es quien tiene más opciones para llegar un acuerdo, en caso de haber perdido el empleo o ver disminuidos los ingresos a través de diferentes herramientas como una prórroga parcial y total, un Fondo de Protección de Pagos (FPP) o una mediación.

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