A pesar de que adquirir una vivienda pareciera ser una de las necesidades primordiales de las familias mexicanas, a nivel mundial esto varía dependiendo de la etapa en la que se encuentre el potencial propietario, ya sea por el nivel de ingresos que percibe o por las necesidades que tiene.

Si bien para una persona que recién comienza su vida laboral será difícil hacerse de un inmueble, alguien en edad de retiro podría aprovechar el valor de su vivienda para solventar gastos de esta etapa.

Silent generation, la que más viviendas vende

El Seniors Housing Centre de Estados Unidos advierte que las necesidades de vivienda cambian con el tiempo, y si tiene una edad que oscile los 55 años es recomendable pensar en opciones de vivienda que se adapten a sus finanzas y estilo de vida, pero también a necesidades presentes o futuras.

Estas necesidades hacen que el adulto mayor disponga de cinco opciones: mudarse a una residencia de adultos mayores; vivir con otras personas (familiares o amigos); comprar, rentar o permanecer en su hogar haciendo algunos cambios que podrían requerirse, como el uso de rampas.

Para financiar una de estas opciones, en Estados Unidos el documento Home Buyer and Seller Generational Trends Report 2015 (con resultados trasladables a zonas urbanas de otras partes del mundo) indica que los adultos mayores prefieren vender, ya que del total de vendedores en el 2015, 39% fueron personas de 60 a 89 años, la llamada silent generation.

La generación de nuestros papás, que ahorita quizá tenga 60 años o más, estuvo acostumbrada a tener una casa y ya, ahí se quedaban toda su vida, estuvo muy marcada de esta manera , dijo al respecto Manuel Gómez-Haro, director comercial nacional de SOC Asesores Hipotecarios.

Sin embargo, la actual generación de adultos mayores opta por seguir comprando viviendas aunque de menor tamaño que sus hogares previos o rentar en su retiro, añadió Gómez-Haro.

Mientras que los más jóvenes son empujados a vender sus viviendas por razones de tamaño del hogar (al tener familias requieren espacios mayores) y cercanía del trabajo, los adultos mayores de 60 años venden principalmente para mudarse cerca de sus amigos o familiares, y para tener fondos en esta etapa, refiere a su vez el documento.

No obstante esto, para el especialista no hay bien que brinde mayor seguridad a los adultos mayores que una vivienda.

Sin embargo, es muy difícil para una persona de esta edad obtener financiamiento para un inmueble, sobre todo si no tiene un fuerte enganche, ya que se otorgan plazos de pago menores (de 10 años en promedio), y por lo tanto mensualidades mayores, lo que además conlleva que el solicitante del crédito deba comprobar ingresos por cantidades más grandes.

Millennials: ya no pueden (nI quieren) tener hogares propios

Según el documento Millennials: Coming of Age , de Goldman Sachs, el caso de los Millennials es preocupante respecto de la vivienda, ya que al ser una de las generaciones que menos ingresos percibe, evitan compromisos a largo plazo como el matrimonio o tramitar una hipoteca.

De ahí que mientras en 1968, alrededor de 56% de los adultos casados entre 18 y 31 años vivía en un hogar propio, en el 2012 esta proporción se redujo a más de la mitad y actualmente es 23% (o menos) el porcentaje de adultos con casa propia.

Algo que cabe destacar de esta generación es que se caracteriza por querer tener acceso a los servicios, mas no ser dueño de ellos.

El documento de Goldman Sachs identifica una tendencia similar en los hogares. Los Millennial están prefiriendo un nuevo conjunto de servicios que proporcionan acceso a los productos sin las cargas de la propiedad, dando lugar a lo que se ha llamado economía colaborativa .

De ahí que Gómez-Haro prevé la Generación X (adultos de 35 a 49 años de ahora) deposite sus ahorros todavía en inmuebles, para satisfacer la futura demanda de los Millennials .

juan.tolentino@eleconomista.mx