A unque pienses que todavía tienes mucho tiempo por delante, debes entender que no eres demasiado joven para empezar a planear tu retiro.

De hecho, mucha gente espera demasiado y luego se arrepiente de no haber empezado antes.

Se dan cuenta de que, por haber esperado, ahora tienen que ahorrar un monto que es demasiado alto –frecuentemente, más allá de sus posibilidades-. Todo porque, al igual que tú, pensaban que eran demasiado jóvenes y veían el retiro como algo muy lejano.

Pero el tiempo no vuelve: es algo que no podremos recuperar nunca.

Recordemos que tendremos que vivir durante por lo menos 20 años sin generar ingresos (tomando en cuenta una esperanza de vida de 85 años). Eso es la mitad de nuestra vida laboral, que es de 40 años (desde los 25 hasta los 65).

Por lo que, si empiezas a planear tu retiro hoy, desde que comienzas a trabajar, tendrás a lo mucho 40 años para juntar dinero suficiente para vivir durante veinte años más, por lo menos.

Tienes que tomar en cuenta que cada año que te tardes es un año menos que tienes para juntar todo este monto. Adelantar el ahorro es lo ideal.

EL RÁPIDO PASO DEL TIEMPO

La mayoría de la gente, cuando menos se lo espera, ya ha llegado a los 45 años. Quizá aún no hayan terminado de pagar la hipoteca y, encima, seguramente sus hijos aún estarán en la universidad.

Pero a esa edad frecuentemente nos cae el veinte: nos damos cuenta de que sólo nos faltan 20 años para el retiro: para juntar dinero suficiente para vivir, sin ingreso alguno, durante 20 años más.

Empezamos a hacer cuentas, vemos por primera vez el estado de cuenta de la afore y entendemos que necesitaremos ahorrar una buena parte de nuestro ingreso para poder vivir de manera holgada durante nuestros años dorados.

Y el estrés comienza. Y viene el arrepentimiento de no haberlo hecho antes.

En estos momentos, uno ahorra lo que puede y, por lo general, para tratar de compensar el tiempo perdido, busca estrategias de inversión más agresivas, es decir, con un mayor riesgo. Esto deja a las personas expuestas a fluctuaciones de corto plazo en el mercado de las cuales quizá no tengan tiempo suficiente para recuperarse.

Por eso, repito: no eres demasiado joven para planear tu retiro.

Si empiezas ahora, además, tendrás una ventaja importante: adquirirás un buen hábito financiero (el ahorro), el cual además de darte un buen principio, también es el cimiento para tomar mejores decisiones financieras a través de tu vida.

ADQUIRIR HÁBITOS ?DESDE LA JUVENTUD

Es mucho más fácil adquirir el hábito del ahorro desde el momento en que uno obtiene su primer ingreso, cuando nuestras obligaciones financieras son escasas, que años después, cuando tenemos compromisos grandes y nos hemos acostumbrado a gastar todo nuestro dinero y a adquirir una que otra deuda en nuestra vida para estirar ese ingreso que, sentimos, no nos alcanza para nada.

El mejor consejo que puedo darte es: aprovecha el tiempo que tienes. Haz que juegue en tu favor. Ésa es la manera más fácil de vivir una vida plena, feliz, con todo lo que uno necesita.

Porque administrar nuestros recursos económicos requiere mucho más que conocimientos financieros: requiere conocimiento de nosotros mismos, de nuestra vida y de lo que realmente queremos lograr. Y, entonces, alinear todos nuestros hábitos hacia ese objetivo.

No pienses que estás demasiado joven para iniciar, porque nunca lo estás.

Al contrario, el tiempo pasa tan rápido que no lo ves pasar. Por eso, cuando te das cuenta, suele ser muy tarde. No esperes a que llegue ese momento.?

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