Dos cosas contribuyen a avanzar: ?Ir más deprisa que los demás o ir por un mejor camino.

René Descartes

IMPLICACIONES: los eventos de corrupción en Brasil (ver al interior de la nota), se han traducido en un cambio a la baja de calificación y perspectiva económica negativa por parte de agencias internacionales.

Luego de una importante captación de recursos de inversionistas internacionales especializados en mercados emergentes al inicio de año, la difícil situación actual de Brasil podría invitar a desviar mayores recursos hacia México.

DE GRAN IMPORTANCIA: la tabla anexa (tabla 1) recuerda el peso que los países emergentes tienen en el índice de referencia MSCI que muchos inversionistas internacionales usan como referencia para construir sus portafolios.

Mientras que Brasil representa 7.19%, México representa 3.74 por ciento. Otros eventos a favor de México que hemos venido identificando en semanas recientes son: 1) Revisión al alza del PIB (no sucedía en cuatro años); 2) Mucho mejores crecimientos operativos en resultados corporativos a Bolsa al primer trimestre del 2017; 3) Valuaciones atractivas en mayoría de emisoras y 3) Mejor percepción de avance en el tema del Tratado de Libre Comercio en Estados Unidos.

ANTECEDENTES Y CONTEXTO: el pasado jueves 18 de mayo, el índice bursátil de Brasil (Ibovespa) cayó 10% (gráfico 1) por reportes de un nuevo caso de corrupción que involucró al recién nombrado presidente interino Michel Temer por haber estado de acuerdo con sobornar a un potencial testigo en una pesquisa por corrupción.

Temer, en septiembre del 2016, sustituyó a la presidenta Dilma Rousseff también por casos de corrupción. Algunas empresas mexicanas con operaciones en el país carioca (la gigante de telecomunicaciones América Móvil, la embotelladora Coca-Cola FEMSA, el fabricante de autopartes Rassini, el Grupo Rotoplas, y la petroquímica Alpek) se vieron afectadas de manera negativa por un impacto mayoritariamente psicológico que sucede ante este tipo de eventos.

La baja en las acciones brasileñas afectó sobre todo a Petrobras, que marcó una baja de 16.9%, pero también sufrieron otras firmas como Gerdau (-17.0%) y Usiminia (-16.0 por ciento). La noticia impactó también la cotización del Real (moneda argentina).

Como resultado del desafortunado evento y del deterioro de indicadores como el empleo en Brasil, la agencia de clasificación de riesgo Moody’s rebajó la perspectiva para la nota crediticia de Brasil a Negativa desde Estable, citando la incertidumbre en torno al avance de las reformas económicas que impulsa el gobierno tras la reciente crisis política que sacude al país.

Moody’s, que mantiene la calificación de crédito de Brasil en Ba2 , citó también como factor para el cambio en el panorama la consecuente amenaza para la recuperación económica y la fortaleza de la economía para el mediano plazo. Standard & Poor’s colocó el panorama crediticio de Brasil en Revisión Especial Negativa, en medio de un escenario político que se ha vuelto más complicado ante las recientes acusaciones de corrupción contra el presidente Michel Temer.

La siguiente tabla (tabla 2) recuerda la calificación y perspectiva de diferentes países. Si bien en México se ha comentado la posibilidad de disminuir su calificación por temas de menor crecimiento económico y mayor deuda, en fechas recientes las mismas calificadoras han señalado que el riesgo de estos dos factores es ahora menor y que la decisión depende del resultado de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, cuya definición se anticipa ahora hacia principios del próximo año (2018).

El autor es director general adjunto de Análisis y Estrategia Bursátil del Grupo Financiero BX+.