Lectura 5:00 min
Asegure que su hijo sea universitario desde la cuna
Contratar un seguro de ahorro educativo cuesta alrededor de 31,600 pesos anuales para un padre con una meta de ahorro de 600,000 pesos a 15 años.

Cada año, cientos de miles de jóvenes son rechazados de las universidades públicas. Para quienes no logran un lugar pero desean seguir estudiando, ir a una escuela privada es la única opción.
Según cifras del INEGI, 32.7% de los hombres que abandonan la escuela lo hace por tener que trabajar y 10.3%, por no poder pagarla. Mientras, 12.1% de las mujeres deserta por trabajar y 5.9, por no poder pagar.
¿Quiere evitar que esto le pase a su hijo? Una de las opciones para reducir este riesgo son los seguros de ahorro educativos.
Lo importante es generar un fondo de ahorro para la universidad que puede equivaler al total del costo de la carrera o sólo a una parte , dijo Eliana López Lena, subdirectora de Promoción del Ramo de Vida de GNP.
En caso de que el hijo entre a una universidad pública o decida no seguir estudiando, el dinero se le entrega al padre.
La meta de ahorro la determinan en conjunto el padre con ayuda de las instituciones financieras de acuerdo con la escuela que se le quiera dar al hijo , dijo Raúl Martínez Solares, director general de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo.
¿MIS PESOS DE HOY ALCANZARÁN PARA PAGAR LAS COLEGIATURAS DEL FUTURO?
Estos productos pueden contratarse en dólares estadounidenses o unidades de inversión (Udis) con el propósito de que este ahorro no pierda poder adquisitivo con el tiempo debido al efecto de la inflación.
En el caso de los dólares, las anualidades y la suma asegurada se pagan de acuerdo con el tipo de cambio vigente al día en que se realice la transacción.
La Udi, por su parte, es una unidad de medida que reconoce el movimiento de la inflación por cada peso mexicano. Según datos del Banco de México, una Udi hoy equivale a 4.9 pesos. Algunas empresas también permiten contratar estos productos en pesos y la anualidad se ajusta de acuerdo con la inflación.
¿CUÁNTO CUESTA?
Según información de las empresas consultadas, para un padre de 35 años no fumador con una meta de ahorro de 40,000 dólares (alrededor de 600,000 pesos) a 15 años, la anualidad aproximada es de 31,600 pesos.
Si la persona decidiera ahorrar ese monto anual en una cuenta bancaria tradicional, en esos 15 años ahorraría cerca de 470,000 pesos. En cambio, con un seguro educativo, esa persona recibirá 600,000 pesos.
Una ventaja de este producto respecto de otros instrumentos de inversión es que, en caso de que el padre falleciera antes de alcanzar la meta, la aseguradora paga a la familia una suma determinada por concepto de muerte más el objetivo de ahorro.
En otras palabras, si el padre contrató un seguro por 600,000 pesos y fallece antes de que se termine el contrato, la compañía pagará a la familia el monto de la indemnización por muerte; y una vez que el niño entre a la universidad, la aseguradora entregará los 600,000 pesos, que era la meta de ahorro original , explicó Héctor Cázares, subdirector de Vida y Ahorro de AXA.
Así, la educación de los hijos está garantizada con el padre en vida o en su ausencia.
¿QUÉ PASA SI LO QUIERO CANCELAR?
Al contratar un seguro educativo, es muy importante que la familia tenga finanzas estables y que ya haya realizado un presupuesto para asegurarse de que podrá hacer frente a este compromiso por tantos años. Y es que en caso de que quisiera cancelar el contrato de forma anticipada, corre el riesgo de no poder recuperar el ahorro acumulado.
Según información proporcionada por AXA, el monto de recuperación depende del número de años que la persona haya aportado. Por ejemplo, retomando el ejemplo de los 31,600 pesos anuales, si la persona cancela durante los primeros dos años, no podrá rescatar nada de los 63,000 pesos aportados en ese periodo.
A partir del tercer año, el contratante ya puede recuperar 10,200 pesos de los 94,800 pesos pagados. Esta proporción de rescate se incrementa conforme pasan los años.
Para contratar, algunas instituciones piden que el menor tenga máximo 13 años (ya que el ahorro tiene que ser por al menos cinco años) y que el padre no rebase los 71 años, aunque estos criterios pueden variar según la institución.
Pros y contras
LAS VENTAJAS
- Usted sabe que su hijo podrá estudiar la universidad incluso en su ausencia.
- Si su hijo ingresa a una escuela pública o decide no estudiar, usted recibirá el monto establecido como meta de ahorro.
LOS RIESGOS
- Contratar un seguro de ahorro educativo es un compromiso financiero de largo plazo.
- Representa una carga extra para los gastos familiares.
ilse.santarita@eleconomista.mx