Guadalajara, Jal. La jalisciense Tequila San Matías es la primera empresa en incorporarse al programa nacional de reducción de impacto ambiental en la agroindustria en México.

A raíz del convenio firmado en el marco de la COP16 entre el gobierno mexicano y los bancos alemanes KFW Bank Group y Deustche Bank, que participan en la venta de bonos de carbono, el gobierno federal trabaja en la incorporación de proyectos agroindustriales que puedan acceder a dichos certificados.

El objetivo es reducir, a través de proyectos de inversión, el impacto ambiental de la emisión de Gases de Efecto Invernadero. Con esto queremos que la agroindustria reduzca su impacto en el ambiente y por otra parte integrar a México en ese mercado de los bonos de carbono , explicó José Antonio García Vigil, residente estatal de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura.

Enfocado al manejo de vinazas

En México, el programa conocido como Mecanismos de Desarrollo Limpio está orientado en principio al manejo de los desechos líquidos del tequila conocidos como vinazas, aunque podrán incorporarse también empresas agroindustriales de otros sectores, principalmente el pecuario y la industria alcoholera.

Se trata de un esquema integral que incluye financiamiento para la inversión de los proyectos y el acceso de éstos a los bonos de carbono, que a su vez se traducen en ingresos para que la industria pueda recuperar la inversión que realice en el tratamiento de las vinazas.

Si se considera que en el 2010 la industria produjo 254 millones de litros de tequila y por cada litro producido se generan entre 10 y 12 litros de vinazas, el volumen de residuos es muy importante y la complejidad que tiene el tratamiento de estos residuos ha hecho que no sea un problema fácil de solucionar , afirmó por su parte Martín Muñoz Sánchez, responsable del Laboratorio de Análisis de Agua del Consejo Regulador del Tequila (CRT).

Residuos tequileros, de tratamiento difícil

Las vinazas o residuos líquidos resultantes del proceso de elaboración del tequila contienen desechos orgánicos, como restos de agave, alcoholes de la destilación, microfibras de agave y metano que dificultan su tratamiento e impiden la aplicación de los sistemas que emplean algunos países para tratar aguas municipales o en otras industrias.

La industria necesita desarrollar tecnología específica para las vinazas tequileras , sostuvo Martín Muñoz al afirmar que debido a que requieren fuertes inversiones para el tratamiento de sus residuos líquidos, la industria tequilera trata apenas 50% de las vinazas que produce y sólo 15 de las 150 destilerías activas -las de mayor tamaño- son las que les dan tratamiento a sus vinazas.

Las empresas grandes tienen sistemas de tratamiento a través de biodigestores y con estos sistemas generan biogas, pero las microempresas no tienen la capacidad económica para hacer esas inversiones , explicó Muñoz.

Pese a ello, en los últimos 10 años la industria ha invertido alrededor de 30 millones de dólares en el tratamiento de vinazas, informó por su parte Ramón González Figueroa, director del Consejo Regulador del Tequila.

La industria tequilera se está preparando porque en un futuro muy cercano esto será una condición de compra.

Así, quien no esté preparado con soluciones ambientales concretas y certificaciones, no podrá vender en el mercado internacional. Ya los franceses están exigiendo información sobre la huella de carbono y certificando las buenas prácticas de manufactura , refirió González.

Inicia revisión a planta

Esta semana comenzará la revisión técnica a la planta de Tequila San Matías para hacer una validación y comprobar que califica para acceder a los bonos de carbono. Posteriormente se diseñarán proyectos de inversión y esquema de financiamiento para luego hacer el registro ante la Organización de Naciones Unidas y así accesar al mercado de los bonos.

El proyecto incluye usar biodigestores para capturar los gases y con ellos hacer una cogeneración eléctrica. Por una parte reduces el efecto de los gases en la atmósfera y por otra generas energía que al emplearse en la misma industria reduce también su costo de consumo de energía eléctrica y al final obtienes líquidos mucho más benévolos para usar incluso como riego , detalló Martín Muñoz.

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