Cancún, QR. El informe financiero anual 2020 del Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur) para la Bolsa Mexicana de Valores refiere que no pueden determinar el impacto que tendrá el nuevo aeropuerto de Tulum en el tráfico aéreo regional, aunque es la terminal aérea de Cancún —administrada por ellos— la que moviliza la totalidad de pasajeros foráneos que ingresan vía aérea por Quintana Roo hacia la península de Yucatán.

Sobre el anuncio del presidente Andrés Manuel López Obrador, de entregar el nuevo aeropuerto de Tulum al Ejército Mexicano, el informe detalla que “el gobierno mexicano podría otorgar concesiones sin llevar a cabo proceso de licitación pública (...) el otorgamiento de nuevas concesiones podría afectar de manera adversa nuestro negocio, resultados de operación, perspectivas y situación financiera”.

“La Riviera Maya (Playa del Carmen, Tulum) se beneficia principalmente de los servicios prestados por el aeropuerto de Cancún (...) No podemos asegurar que la construcción de este nuevo aeropuerto en Tulum no tendrá un impacto en el tráfico de pasajeros de nuestros aeropuertos mexicanos”, añade.

El documento refiere el fallido proyecto de aeropuerto de la Riviera Maya en el 2010, para el cual el gobierno federal anunció una licitación en la que participaron tres compañías, incluida Asur, pero a la postre el consorcio fue sacado de la competencia por la Comisión Federal de Competencia Económica, que fue impugnado. 

En tato, originalmente Asur estaba en los planes del gobierno federal para diseñar y operar la terminal del Tren Maya que incluso se planeaba ubicar dentro de los terrenos del Aeropuerto Internacional de Cancún, sin embargo, a mediados del 2020, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) dio a conocer que Asur ya no participaría en la terminal y que se buscaría otra ubicación para la terminal en Cancún. Unos meses después, López Obrador anunció la construcción del nuevo aeropuerto en Tulum a cargo del Ejército.

Empresarios inmobiliarios sugieren que en algún punto de las negociaciones hubo un rompimiento entre Asur y el gobierno federal que motivó los cambios en los planes originales.

Al no haber más acuerdo entre Asur y el gobierno federal para que desde Cancún se alimente de turistas internacionales al Tren Maya, se pretende revivir la terminal aérea de Tulum.

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