Querétaro, Qro. Los desafíos de la microindustria del estado se detectan en acreditar certificaciones, mejorar la capacidad productiva, potenciar la inclusión a la Industria 4.0 e incrementar su visibilidad ante empresas tractoras.

La presidenta de la Asociación de Microindustrias de Querétaro (Amiqro), Beatriz Hernández Rojas, detalló que estos cuatro puntos son los principales retos en los que debe enfocarse el desarrollo del sector.

Tras tomar protesta, por segundo año, como presidenta del Comité Directivo 2018-2019 de Amiqro, Hernández Rojas expuso que la asociación busca propiciar mejores condiciones de inserción de las micros, pequeñas y medianas empresas (mipymes) a la cadena de valor de la entidad.

En cuanto al reto de mejoras en calidad, declaró, no es un efecto final, sino un principio de operación.

Manifestó que las microindustrias requieren trabajar los procesos sistemáticamente, con la implementación de sistemas de gestión de calidad y sus principios de satisfacción al cliente y mejora continua, los cuales son algunos de los primeros pasos para vivir la cultura de calidad en una empresa.

La Organización Internacional para la Estandarización en Suiza, citó, refiere que México reportó 7,027 empresas con esta certificación en el 2016, año en el que Alemania tuvo 66,000, siendo un país con dos tercios de la población de México.

Referente a la capacidad productiva, destacó la necesidad de que los microindustriales mejoren sus capacidades de equipamiento, punto que va de la mano con el acceso factible a fuentes de financiamiento.

“Necesitamos más y mejores equipamientos que permitan mejorar productividad; requerimos siempre más recursos, esquemas de financiamiento más asequibles”, comentó la presidenta de Amiqro.

El tercer desafío, dijo, se entreteje bajo el esquema de Industria 4.0 y la implicación de manufacturas inteligentes, por lo que propuso que se implementen sistemas de big data e Internet de las Cosas, para que las empresas aumenten el valor de sus procesos y eso a la vez se traduzca en productividad.

La visibilidad, como cuarto reto, se centra en potenciar la integración de las mipymes a la cadena de proveeduría de las empresas tractoras. Por lo que es necesario, afirmó, impulsar el acercamiento entre ambas unidades económicas.

Hernández Rojas señaló que la asociación mantiene el objetivo original de fortalecer a las microempresas para revertir la alta mortalidad que les aqueja, atacando las debilidades por las que mueren y que son desde temas organizacionales, administrativos, financiera-mercadológica, entre otras.

El camino para participar en la cadena de proveeduría de las grandes empresas no ha sido fácil, dado que no existe igualdad de condiciones entre las mipymes de naciones emergentes y desarrolladas.

“Nosotros vimos esa falta de piso parejo entre las pymes de los países desarrollados y las nuestras, lo que nos ha llevado a una conformidad, en dejar el mercado a otras pymes del mundo que cumplen con las condiciones de calidad, productividad y precio competitivo, logrado esto último no a partir de la oferta de mano barata, sino por la eficiencia en las operaciones y en el valor que se agregue al producto o servicio”, indicó la presidenta la de asociación.

Fuerza laboral y económica

Las mipymes representan 98% del universo empresarial de México, participando con 52% del Producto Interno Bruto y generando siete de cada 10 empleos en el país.

La importancia de este segmento productivo, añadió la empresaria, se observa en que en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte se anexó un capítulo para las pymes.

La Amiqro suma 25 años de funciones y actualmente cuenta con cerca de 130 socios en diversas ramas industriales.

En la entidad se contabiliza a más de 83,000 unidades económicas, de las cuales 99.6% son mipymes que albergan rubros como el comercio, servicios y manufactura; generan 60% de los empleos, cerca de 480,000, acentuó el secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Del Prete Tercero.

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