Monterrey, NL. El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, presentó su Sexto Informe de gobierno ante el Congreso local, con un formato distinto, que incluyó un video con los logros más importantes de su administración, donde destacó que su mayor reto y mejor decisión fue cerrar el penal de Topo Chico.

“El sistema penitenciario estaba de la ‘tostada’, ese fue mi mayor reto y creo que fue mi mejor decisión, terminar con el Penal de Topo Chico, este penal fue el centro de delincuencia más fuerte del norte del país, sin control, con autogobierno, qué director podía controlar a 4,000 o 5,000 gentes que están ahí, era un pueblo sin comisario”, Rodríguez Calderón.

Por ello se contrató a Eduardo Guerrero, un asesor internacional que hizo un diagnóstico de la situación que prevalecía en el Sistema Penitenciario estatal.

El penal se cerró definitivamente el 1 de octubre de 2019, y se construyó en los alrededores el Parque Libertad, con un costo de 152 millones de pesos. Además se habilitó el penal para mujeres, que actualmente está certificado internacionalmente, dijo.

Gobernar con libertad

Rodriguez Calderón mencionó que “gobernar con libertad (al no pertenecer a ningún partido) nos permitió recuperar el verdadero sentido de las instituciones”.

Eso también le permitió participar en la Alianza Federalista, en la que participan los estados de Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Tamaulipas, para coordinarse y atender la crisis de inseguridad, la pandemia de Covid-19 y la reactivación económica.

Legado

Para el gobernador de Nuevo León, uno de los legados más importantes de su gobierno fue que en lugar de crear grandes obras de infraestructura, se fortaleció el sistema hospitalario, con una inversión de 2,915.2 millones de pesos, “gracias a eso el estado tiene los mejores hospitales públicos, equiparados con los hospitales privados de la región y pudo atender la pandemia de Covid-19”.

Otro acierto, señaló, fue sanear las finanzas públicas, “los dos gobiernos anteriores fueron muy irresponsables, privilegiaron el endeudamiento del estado, para todo problema solicitaban un financiamiento y fue creciendo la deuda, que hoy debemos 78,425 millones de pesos, equivale a casi un año del presupuesto estatal”, recalcó.

Además de la deuda que recibió su administración de 63,028.1 millones de pesos, al tercer trimestre de 2015, la anterior administración dejó un déficit de 10,000 millones de pesos, “teníamos que maniobrar para tener la operatividad, había que hacer un ajuste y unificamos secretarias, “la mejor forma de resolver los problemas es que el gobernador no tenga la chequera”, argumentó.

La Secretaría de Finanzas y Tesorería General de Nuevo León indicó que hicieron un ajuste en los gastos de Comunicación Social por 1,000 millones de pesos, así como un ajuste a organismos paraestatales de 10% al 30%, se eliminaron aumentos a directivos y se cancelaron proyectos no prioritarios.

kg