El uso de las Tecnologías de la Información y de Comunicación (TIC) en los gobiernos locales, particularmente el uso de computadoras es limitado, por este motivo los municipios se ven obstaculizados en la realización de sus actividades y en la calidad de la información que proveen en general, especialmente la relacionada con el uso de los recursos públicos, rendición de cuentas y transparencia.

La firma Aregional presentó un análisis de las condiciones de los ayuntamientos en materia de TIC con base en los resultados del Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Delegacionales 2015 (CNGMD 2015), último realizado por el Inegi, el cual consigna que los municipios del país tienen un total de 211,654 computadoras destinadas para funciones propias de la administración pública municipal y delegacional.

El CNGMD 2015 contempla como población objetivo a 2,441 gobiernos municipales y 16 gobiernos delegacionales de las entidades federativas del país.

Aregional refiere que la cantidad de 211,654 computadoras representa un crecimiento de 17.72% respecto de los resultados de CNGMD del 2013.

Sin embargo, es necesario precisar que en el análisis de resultados de CNGMD 2015, el total de municipios con datos registrados son 2,421 y 16 delegaciones, cantidad diferente a los 2,441 municipios considerados por Inegi para el censo mencionado; la diferencia se debe a que los municipios no proporcionaron información sobre el tema, o no contaron con datos o elementos para responder el censo.

Al considerar las computadoras registradas desde el 2009, año de inicio de esta información, hasta el CNGMD 2015, el crecimiento promedio anual para este periodo fue de 8.45 por ciento.

De acuerdo con Aregional, las computadoras del total de municipios, en los resultados del CNGMD 2015, se desprenden los siguientes registros más representativos: 1,302 municipios tienen hasta 25 computadoras, que representan 53.43% del total de los municipios; 482 municipios (19.78%) poseen de 26 a 50 computadoras; 321 municipios tienen de 51 a 100 computadoras (13.17%); 292 municipios (11.98%) cuentan con hasta 1,000 computadoras; 26 municipios (1.07%) poseen hasta 2,000 computadoras; y 14 municipios (0.57%) tienen hasta 5,635 computadoras.

Los 14 municipios con mayor número de computadoras son los más grandes, es decir aquellos que en general concentran la mayor población dentro de sus respectivos estados o son capitales estatales, por lo que resaltan Guadalajara con 5,635; Puebla con 3,452; Zapopan con 3,434 y León con 3,171 computadoras.

Para el 2015 de acuerdo con el CNGMD, destacan como las áreas con mayores equipos disponibles, según el destino o función asignada dentro de la administración pública municipal: las Tesorerías o Secretarías de Finanzas con 26,207 computadoras; las oficinas de las presidencias municipales o jefes delegacionales con 19,296 computadoras y las secretarías de Desarrollo Social con 15,244 computadoras.

Computadoras destinadas a la Transparencia

Las computadoras utilizadas para la función de transparencia en las administraciones municipales en el 2015 ascienden a 751, si se comparan las registradas y destinadas en el anterior CNGMD 2013, lo que significa un crecimiento de 35.56% entre los dos censos.

En términos estadísticos, destaca Aregional, por cada 3.5 municipios del país hay una computadora para realizar las funciones de transparencia. Sin embargo, el número de ayuntamientos que registraron computadoras para dichas funciones asciende sólo a 547, entre los cuales se encuentran distribuidas las 751 computadoras registradas.

La distribución de computadoras señalada en el CNGMD es la siguiente: 524 municipios cuentan entre una y cinco computadoras; 21 municipios reportan entre seis y 20 computadoras y sobresalen los municipios de Tlanchinol, Hidalgo, con 21 computadoras; y Nuevo Laredo ,Tamaulipas, con 72.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el ayuntamiento de Tlanchinol registra 21 computadoras destinadas a esa función, pero dadas sus dimensiones es posible que se trate de un error, asegura el estudio.

ilse.becerril@eleconomista.mx