Libertad Servicios Financieros vive un proceso de desmutualización en el que se está transfiriendo una parte del patrimonio de muchos pequeños ahorradores hacia unas cuantas personas, afirmó Ramón Imperial Zúñiga, presidente de la Caja Popular Mexicana, una de las entidades financieras populares más importantes de México, con alrededor de 1.8 millones de socios.

Lo que pasa en Libertad podría afectar a las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (socaps) , consideró Imperial Zúñiga, quien es también presidente de la Alianza de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo, por eso es importante enfatizar que Libertad ya no es una caja de ahorro, dejó?de serlo hace tiempo , aseguró.

El Economista publicó ayer que Libertad Servicios Financieros vive una transición de una caja popular con 1.5 millones de socios hacia una entidad privada, en un proceso diseñado para dejar como propietarios a un grupo muy pequeño. Un paso significativo en esa dirección fue la entrada de Martín Díaz al cargo de Presidente del Consejo y el desplazamiento de José Antonio Rico hacia la vicepresidencia. Este movimiento se dio en la segunda semana de enero. Rico es el hombre clave en la administración y desarrollo de Libertad.

De acuerdo con fuentes consultadas por este diario, él habría diseñado y puesto en marcha esta?desmutualización de Libertad.

La importancia de esta entidad, con sede en Querétaro, hace que su transformación genere reacciones en el sector de financieras populares. Las empresas que transitaron de cajas de ahorro hacia sociedades financieras populares no deben olvidar el sentido social con el que fueron creadas , dijo Gisela Zúñiga, gerente general de la Federación Nacional de Cajas Solidarias.

El cambio radical de Libertad se fraguó aprovechando una ventana de oportunidad en la que las autoridades reguladoras alentaban la transición de cajas a sociedades financieras populares.

El Legislativo, al considerar los riesgos para el sector de ahorro popular, emitió a fines del 2012 una nueva legislación para regular las actividades de las sociedades de ahorro y préstamos. La nueva ley identifica y previene el riesgo de que el dinero de los asociados termine siendo el capital de una empresa propiedad de unos cuantos , dijo Luis Eduardo Jara, director general del Consejo Mundial de Cooperativas de Ahorro y Crédito.

La ley de las sociedades de ahorro y préstamo del 2012 no es aplicable al caso de Libertad, porque su transformación se ampara en la legislación de las sociedades financieras populares. Aunque, es un asunto ético y de interés público , coincidieron los entrevistados.