Debido a la importancia de México en el desarrollo logístico de América Latina por su ubicación geográfica, estados como Jalisco y San Luis Potosí enfocan sus inversiones al desarrollo de las terminales de carga y la ampliación de sus recintos fiscalizados, con el objetivo de agilizar el despacho de mercancías y captar un mayor volumen de las operaciones, que actualmente se concentran primordialmente en el Distrito Federal.

En el Aeropuerto Internacional de Guadalajara los trabajos de ampliación de la aduana interior, concesionada a la empresa WTC Confianza registran un avance aproximado de 90 por ciento.

A partir del próximo mes -una vez concluidas las obras- el recinto fiscal crecerá 300% su capacidad de almacenamiento al pasar de 9,000 a 27,000 metros cuadrados de superficie, con lo que podrá movilizar 100,000 toneladas de mercancía.

Esto va a impulsar a que los exportadores de perecederos utilicen Guadalajara y no la ciudad de México para sus operaciones , manifestó el coordinador de Proyectos Estratégicos de Jalisco, Federico Lepe Montoya.

Dijo que con la ampliación de la cadena de frío el estado proyecta captar la mercancía exportable -principalmente productos agropecuarios- de las entidades del centro-occidente del país, como Guanajuato, Colima, Nayarit, Zacatecas, Michoacán, Sinaloa y el propio Jalisco, entre otras entidades.

Según el funcionario, la reducida capacidad de la aduana tapatía provocaba la pérdida de 10,000 toneladas de carga que salen de esa región por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y otras 4,000 que se despachan a Europa.

VOCACIÓN LOGÍSTICA EN SLP

Por su parte, el Centro Logístico Internacional de Estafeta en el aeropuerto Ponciano Arriaga de San Luis Potosí cuenta con un recinto fiscalizado de 4,528 metros cuadrados y, desde su centro de transferencia intermodal -que permite el intercambio de paquetería y carga entre las vías terrestre y aérea-, diariamente se operan 50,000 envíos.

Por la relevancia del tema y la oportunidad de crecimiento para el sector que representa esa entidad, Estafeta Mexicana decidió establecer su principal hub logístico en el aeropuerto potosino que, de acuerdo con un estudio realizado para la compañía, tiene una ubicación estratégica, toda vez que en un radio de 560 kilómetros se encuentra 80% de la base industrial de México.

De acuerdo con un estudio realizado para la empresa, de toda la carga que llega al país, 66% arriba a la base aérea capitalina; lo demás se conecta al resto del país por tierra . El documento añade que el costo total del manejo de carga aumenta 2% por cada día que ésta permanece en el AICM.

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