HR Ratings revisó al alza la calificación de “HR AA-” a “HR AA” al estado de Jalisco, y modificó la observación Positiva a perspectiva Estable.

La revisión al alza de la calificación obedece a que, a pesar de que el estado adquirió financiamiento a largo plazo para reactivar la economía estatal, la métrica de Deuda Neta Ajustada (DNA) a Ingresos de Libre Disposición (ILD) se mantendría en un nivel promedio de 41.0% en los próximos años. Este nivel es similar al estimado de 42.3% debido a que ya se consideraba en la revisión anterior, según un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

Asimismo, la métrica de pasivo circulante a ILD disminuyó a 6.8% (contra 7.6% proyectado). Adicionalmente, de acuerdo con la evaluación de factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), se consideran como superiores los factores sociales y de gobernanza, lo que impacta de forma positiva la calificación. “Esto derivado de indicadores de salud y educación por encima de la media nacional, una tasa de homicidios por debajo del promedio del nacional y que el estado destaca en la generación y transparencia de información financiera, así como un bajo riesgo asociado a cambios de administración y la ausencia de adeudos que pudieran presionar a la entidad en el corto plazo”.

A junio del 2021, la deuda directa ajustada (DDA) ascendió a 27,352.0 millones de pesos, distribuida en 19 créditos con la banca comercial y de desarrollo. Durante el 2020 el estado contrató 6,200.0 millones, que fueron destinados a la reactivación económica. Debido a lo anterior, sumado al uso de deuda de corto plazo al cierre del ejercicio, la DNA a ILD reportó un nivel de 36.2% en el 2020.

Dado que la adquisición de financiamiento ya estaba considerada en la revisión anterior, la métrica de deuda neta estuvo en línea con lo estimado. Por su parte, el servicio de deuda (SD) disminuyó de 5.9% a 3.1%, debido a la liquidación de la deuda de corto plazo adquirida en 2019. La métrica estuvo en línea con lo estimado.

Estimación

HR Ratings estima para este 2021 un monto superior de ILD, lo que se ya se observa en el avance presupuestal a junio. Por su parte, se espera una reducción en el gasto de inversión, derivado del elevado nivel reportado en el 2020 debido a la adquisición de financiamiento.

“No obstante, se proyecta un déficit de 2.7%, ya que se considera el ejercicio de los recursos pendientes por disponer. Asimismo, se espera un crecimiento en el gasto corriente. Posteriormente, una vez ejercidos la totalidad de estos recursos, se proyecta un nivel inferior de gasto de inversión, así como un aumento en los ingresos propios, por lo que se proyecta un superávit promedio de 1.3% del 2022 al 2024”, destacó la firma, agregando que para este 2021 se espera un déficit fiscal.

estados@eleconomista.mx