La capital de México se encuentra entre las ciudades de los países de América Latina que tienen niveles de urbanización relativamente bajos con relación a su grado de desarrollo comparable al de las naciones europeas, debido a los altos niveles de congestión vehicular, inseguridad vial y contaminación del medio ambiente.

Las regulaciones al uso del automóvil privado, impuestos a la congestión o tarifas diferenciadas en autopistas y estacionamientos; el aumento de la oferta de transporte público, mejora de la calidad del mismo y la integración de políticas alternativas, así como la oferta de infraestructura son algunas “políticas que se pueden hacer para alivianar el problema de congestión”, indicó Pablo Sanguinetti, director corporativo de Análisis Económico y Conocimiento para el Desarrollo de CAF (Banco de Desarrollo de América Latina).

El impuesto a la congestión, más que la restricción vehicular, es la mejor solución para la movilidad urbana, puesto que al subir los precios se provocaría que la gente analice lo que está causando en la actividad económica y social de la ciudad, señaló el directivo durante la presentación del Reporte de Economía y Desarrollo (RED) 2017, “Crecimiento urbano y acceso a oportunidades: un desafío para América Latina”, elaborado por el CAF, con el apoyo de El Colegio de México.

Después de Bogotá y Panamá, la Ciudad de México ocupa el tercer lugar como la urbe más congestionada, según el RED 2017, por la ausencia de políticas públicas adecuadas, tomando en cuenta que el tiempo promedio de viaje en 11 ciudades de  América Latina es de 42 minutos. En México se estima que el traslado de la casa al lugar de ocupación es de casi 50 minutos.

Bajo el mismo contexto, Emilio Uquillas, director representante de CAF México, destacó que en América Latina “estamos enfrentando la urbanización acelerada sin que necesariamente nos acompañe el desarrollo”, lo que se vuelve un desafío para las autoridades locales.

Entre los retos que enfrentan las autoridades, mencionó, se encuentran la maximización de la función de utilidad y la minimización del costo de la congestión, que implica tráfico vehicular, mayor dificultad para encontrar vivienda tanto formal como asequible, más contaminación y criminalidad.

Problema transversal

En su intervención, el secretario académico de El Colegio de México, Vicente Ugalde, refirió que el reporte presentado es importante porque cristaliza las decisiones de Latinoamérica sobre el problema que es transversal en todos los países en el contexto urbano.

“Nosotros estamos convencidos de que la convergencia entre El Colegio de México y CAF era afortunada para este tipo de iniciativas (...) Son temas que están en la agenda de las políticas que tienen un referente territorial”, dijo.

“Cuestiones como suelo, vivienda, tensiones de densificación y extensión en las ciudades son temas que están preocupando a nuestros investigadores (...) Nos da mucho gusto que hoy se cuente con un instrumento que va a informar la toma de decisiones. Creemos que es un acierto plantear esta problemática bajo un paraguas que unifica la accesibilidad”, agregó.

De acuerdo con el RED 2017, “la accesibilidad es la medida fundamental de bienestar en las ciudades, y se refiere a la capacidad de alcanzar las oportunidades que ofrece la ciudad”, entre éstas, la satisfacción del transporte público.

Oportunidad

Al respecto, el secretario de Desarrollo Económico de la capital, Salomón Chertorivski Woldenberg, aseveró que el desarrollo del transporte público que se requiere en el Estado de México para la población que se traslada a la ciudad a trabajar todos los días, la cual equivale a 750,000 personas, representaría “la mayor oportunidad de transformación urbana que ha tenido la ciudad en muchas décadas y seguramente la más importante”.

El funcionario también dijo que el tema de accesibilidad es hablar de los grandes conglomerados como victorias y del equilibrio entre las reglas del uso de suelo, el transporte público y el mercado inmobiliario, acompañado de la gobernanza metropolitana.

Aunado a esto, enfatizó que las zonas centrales de la Ciudad de México se vieron despobladas en las últimas décadas, mientras miles de personas tienen que trasladarse para llegar a su espacio de trabajo, y cuestionó el desafío actual de cómo hacer que el binomio habitación-trabajo esté en el centro del replanteamiento urbano de la capital.

Para concluir la presentación del reporte, el subsecretario de Ordenamiento Territorial de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Enrique González Tiburcio, comentó que a un año de la publicación de la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, hay 15 entidades federativas que tienen un proyecto en materia de desarrollo urbano y tres más en proceso.

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