Con el objetivo de dar servicio a la industria automotriz del Bajío, la firma Henkel alista una inversión de más de 150 millones de pesos en la ampliación de su planta Fénix II, en el municipio de Salamanca, Guanajuato, para producir los adhesivos y selladores que demandan las maquilas de autos.

La fábrica se encuentra en operación desde 1994, por lo que obtuvo la correspondiente autorización en materia de impacto ambiental desde entonces.

Sin embargo, en esta ocasión solicita nuevos permisos para la construcción de líneas de procesos, así como el reacomodo de la infraestructura existente para la adecuada operación.

La empresa establece en la Manifestación de Impacto Ambiental que actualmente la Planta Salamanca de Henkel produce pinturas, adhesivos, líquidos, férricos, polvos, emulsionados, rebajados, oxidadores y selladores; no obstante, ante el auge de la industria automotriz en la región, solicita la autorización en materia de impacto ambiental y riesgo para la instalación de nuevos procesos en la planta, que consisten “en fabricar un sellador automotriz que antes se importaba de los Estados Unidos”.

Henkel en México cuenta con más de 1,500 empleados distribuidos entre sus oficinas corporativas en Interlomas, sus plantas en Ecatepec, dos en Toluca, Monterrey y Salamanca, así como sus Centros de Distribución de Toluca 2000 y Vallejo.

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Según la consultora CBRE, Guanajuato es el estado que mayor inversión para desarrollos industriales ha cristalizado en lo que va del año, pues concentra más de 40% de los 465,000 metros cuadrados de nuevas construcciones que se registran en todo el Bajío.

De acuerdo con la firma, en este 2017 se han construido un total de 13 naves industriales, entre las que se encuentra el Puerto Interior de 15,000 metros cuadrados, de las firmas Nucor y JFE Steel, así como otra de 10,000 de SRG Global en Castro del Río Irapuato.

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