Cancún, QR. El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y el titular de la Secretaria de Turismo federal (Sectur), Miguel Torruco Marqués, anunciaron el proyecto Grand Island Cancún, cuyo monto asciende a 1,000 millones de dólares y representa una de las más grandes inversiones turísticas que se han hecho en 30 años.

El titular de la Sectur informó que se trata de un proyecto de 3,000 habitaciones hoteleras, dividido en dos fases que iniciarán operaciones en el 2022 y 2024; además, contará con financiamiento del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) y dos bancos extranjeros, lo cual es muestra del interés por invertir en México.

Marcos Sacal, director general de la empresa Murano, una de las compañías que invierten en la obra, precisó que el complejo supone la creación de miles de empleos durante su construcción y en la etapa de operación.

“Se estima una creación de empleos durante su construcción de alrededor de 7,500 y durante la operación de 12,000, entre directos e indirectos, para llegar a una totalidad de 20,000 empleos durante la vida del proyecto”, mencionó.

Confirmó que el financiamiento está siendo otorgado en una parte por Bancomext y dos bancos extranjeros y que, durante la fase de la obra, se estima que la proveeduría nacional será de 85% y durante la operación de 95 por ciento.

La obra incluye, además, la construcción de un Centro de Convenciones, el más grande de Cancún, que formará parte de la primera fase, con un espacio de 10,000 metros cuadrados.

Reactivación

Por su parte, López Obrador indicó que prevé que se reactive la economía en la zona con este proyecto y afirmó que no dejará de lado la cuestión de seguridad y desarrollo social para no tener contrastes entre zonas lujosas y zonas pobres.

“Es muy importante destacar que vamos bien con lo relacionado con las inversiones en el sector turístico. No hemos tenido ningún problema, ha habido inversiones, se están creando empleos. este sector es estratégico porque no sólo genera riqueza, sino distribuye la riqueza. Es una actividad que permite ingresos a trabajadores, transportistas, reactiva por completo la economía”, señaló.

El desarrollo hotelero y turístico permitió que la zona del Caribe creciera entre 8 y 10% anualmente, contrario al resto del sureste del país, el cual decreció económicamente “durante el periodo neoliberal”. El desarrollo hotelero ha sido el imán de mucha gente de estados vecinos del sur-sureste “que se fueron a buscar la vida a Cancún y afortunadamente se sigue invirtiendo y sigue habiendo crecimiento económico”, añadió el mandatario.

Aseguró que se está invirtiendo en el sureste con el objetivo de que haya empleo, bienestar y cuidado del medio ambiente. “Que se cumplan con los procedimientos legales para no destruir el territorio, y lo otro, la seguridad pública; estamos garantizando que haya seguridad en Quintana Roo y todos los centros turísticos del país”, abundó.

Por su parte, el secretario de Turismo informó que de enero a agosto de este año se registraron 29.8 millones de turistas internacionales, 7.6% más que en el mismo periodo del 2018, los cuales dejaron una derrama económica de 17,150 millones de dólares, es decir, 12.3% más que hace un año.

Adelantó que las proyecciones permiten anticipar un cierre del 2019 con 43.3 millones de turistas internacionales, lo cual representa un crecimiento de 4.7% respecto al 2018.

Torruco Marqués aseveró que al finalizar el 2019 la inversión extranjera en turismo será de 624 millones de dólares, 3% del total.

Semarnat da luz verde

Desde julio pasado, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó la construcción del proyecto Gran Island en la segunda etapa de la zona hotelera de Cancún.

La obra consiste en el desarrollo de un hotel en dos etapas principales: la primera será la construcción y apertura de 2,000 habitaciones con sus respectivas áreas comunes, circulaciones verticales, albercas, amenidades, áreas de servicio y estacionamiento.

La segunda contempla el mismo alcance para 1,000 habitaciones más, que también contará con áreas comunes, circulaciones verticales, alberca, amenidades y áreas de servicio. El tiempo estimado de desarrollo de ambas etapas es de 39 meses para la conclusión de la obra.

El área donde se pretende realizar la construcción del complejo Grand Island Cancún se integra por dos lotes; uno de 5,982.11 metros cuadrados y el otro de 217,576.45 metros cuadrados, para un total de 223,558.56 metros cuadrados; ambos ubicados sobre el boulevard Kukulcán, a la altura del kilómetro 16.5, en la supermanzana A-2 “A” segunda etapa, de la zona hotelera de Cancún.

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) establece que el proyecto cumple con los términos en los que se dio la actualización del Programa de Ordenamiento Ecológico Local del municipio Benito Juárez que data del 27 de febrero del 2014, según el cual el predio del proyecto Hotel Grand Cancún se ubica en la Unidad de Gestión Ambiental 21, que corresponde a la zona urbana de Cancún, y tiene asignada una política de Ordenamiento Ecológico de aprovechamiento sustentable, teniendo como recursos y procesos prioritarios suelo y cobertura vegetal, con usos de suelo “los que se establezcan en su Programa de Desarrollo Urbano vigente”.

“Con base en este ordenamiento ecológico, el proyecto planteado se ajusta a sus políticas ambientales y a la política de ordenamiento ecológico de aprovechamiento sustentable, haciendo viable desde el punto de vista ambiental el proyecto en el terreno propuesto”, se lee en la MIA.

Pese a que el proyecto se ubica en las cercanías del Área Natural Protegida Manglares de Nichupté, se asegura que por los usos previos que tuvieron los terrenos a impactar, “para la construcción del proyecto no se requerirá de generar afectaciones de flora y fauna, toda vez que ya existe desarrollo en el predio y no se presentan dentro de sus límites ecosistemas sensibles o frágiles que pudieran resultar afectados por la remoción de vegetación requerida”.

Por último, se informa que la zona donde se ubicará el proyecto cuenta con todos los servicios públicos de una zona turístico-residencial de alto nivel: recolección de residuos, drenaje sanitario, energía eléctrica, iluminación pública, agua potable, alcantarillado, teléfono, fibra óptica, transporte público y facilidad de acceso.

Confianza

Marisol Vanegas Pérez, secretaria de Turismo en Quintana Roo, mencionó que se debe reflexionar sobre la capacidad de carga que pueden soportar destinos como Cancún en términos de crecimiento sustentable.

“La velocidad a la que están creciendo el número de habitaciones hoteleras refleja la confianza que están teniendo los productos turísticos de Quintana Roo; sin embargo, no todos los destinos del estado tienen la capacidad de carga para soportar un crecimiento de esta magnitud en términos de agua, movilidad y demás suministro de servicios básicos”, dijo.

Empresarios como Francisco Córdova, dueño del parque temático Universo Maya y exdirector de Xcaret, expuso que el Grand Island es un proyecto muy similar a Malecón Tajamar, pues se encuentra en una zona muy frágil ambientalmente hablando, incluso, ya hay pronunciamientos de colectivos ambientalistas que están solicitando impedir la construcción de este complejo.