Cancún, QR. El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) ingresó ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la solicitud de autorización de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para las obras del Tramo 4 del Tren Maya, el cual comprende un recorrido de 239.5 kilómetros entre Mérida y Cancún, con una inversión prevista de 25,000 millones de pesos.

Este tramo tendrá cinco estaciones, en Chichén Itzá, Valladolid y Xibalbá, en el estado de Yucatán, así como en Leona Vicario y Nuevo Xcan, en Quintana Roo.

La vía se ubicará paralela a la autopista de cuota Cancún-Mérida que opera ICA; las obras contemplan también una reingeniería de esta vialidad.

“La vía férrea se ubicará contigua a la autopista existente en operación 180D, la cual tendrá una reingeniería, esto consiste en modificar dicha autopista en su total del derecho de vía al eje del camellón actual de 60 m, donde en uno de los sentidos de la misma (cuerpo sur) que va de la localidad de Kantunil (aproximadamente) hacia Cancún se construirá y operará el Tren Maya, mientras que en el otro sentido (cuerpo norte) que va de Cancún hacia Kantunil se configurará la autopista a cuatro carriles (A4) con una barrera central de concreto y con el ancho de calzada y acotamientos de acuerdo con la normativa vigente en materia de vías de comunicación”, se lee en la MIA.

La vía contempla también obras complementarias, como cinco estaciones ferroviarias, dos zonas de servicio para carreteras, cuatro laderos, cuatro entronques, 61 obras de drenaje, una base de mantenimiento, ocho retornos, 26 pasos inferiores y 55 pasos ganaderos, 19 pasos de fauna, 62 caminos de acceso existentes y un camino de servicio. Para ello, se solicita el cambio de uso de suelo en una superficie de 317.28 hectáreas adicionales a las del derecho de vía ya existente.

Se especifica además que la vía férrea que conectará con Cancún cuenta con un derecho de 40 metros; sin embargo, actualmente la autopista cuenta con una carretera tipo C2 de 7 metros de ancho, por lo que, para integrar la infraestructura del Tren Maya, se solicita una ampliación del derecho de vía de 20 metros para mantener una constante a lo largo de la ruta de 60 metros que tendrá una longitud de 15.275 kilómetros, “con una superficie de desplante de 91.64 kilómetros”.

Inicio de obras

El ingreso de la MIA se da un año y tres meses después de que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, diera el banderazo a los trabajos de este tramo, el cual ya tiene un avance considerable de obra, según los reportes semanales presentados por Fonatur. 

De acuerdo con la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, la MIA es un requisito necesario antes de que se comience a construir el proyecto, toda vez que entra en las disposiciones establecidas en la modalidad regional.

El apartado l.1.3 indica que “se tiene previsto que los trabajos de construcción inicien una vez obtenidas las autorizaciones en materia de impacto ambiental. La duración para la ejecución de las obras incluidas las pruebas de infraestructura y equipo es de aproximadamente tres años”.

Fonatur adelanta que “promoverá la regeneración de la cubierta vegetal a través de la implementación del Programa de Conservación de Suelos y Reforestación con especies nativas de la región para mejorar el funcionamiento e integridad de los corredores biólogos y la conectividad del paisaje”.

Asimismo, impulsar el desarrollo socioeconómico de la región sur-sureste del país y de las comunidades locales.

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