El año 2017 significó para los estados que más dependen del petróleo continuar en recesión económica.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), son nueve las entidades que registran actividad petrolera: Campeche, Tabasco, Veracruz, Chiapas, Tamaulipas, Puebla, Nuevo León, Coahuila y San Luis Potosí.

No obstante, la mayor participación de la minería petrolera en el Producto Interno Bruto (PIB) estatal se observa en Campeche (80.3%), Tabasco (54.1%), Veracruz (5.1%), Chiapas (3.6%) y Tamaulipas (2.9 por ciento).

En este contexto, el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) de Campeche cayó 8.2% a tasa anual durante el año pasado, que representa la disminución más pronunciada desde el 2009 (10.0%) y la cuarta de forma consecutiva.

Este descenso en el estado fue producto, principalmente, de las contracciones en construcción (11.9%), minería (9.3%), industrias manufactureras (4.1%) y comercio mayorista y minorista (0.4 por ciento).

Por su parte, el ITAEE de Tabasco se desplomó 8.5%, la tercera reducción al hilo y la más pronunciada desde el último año de la base estadística de Inegi, en el 2003; si bien en este resultado destacan las variaciones negativas en minería (14.6%), construcción (18.8%) y comercio (0.7%), es importante mencionar que la manufactura del estado aumentó 1.5 por ciento.

Al respecto, Héctor Magaña Rodríguez, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, explicó que en particular la rama de extracción es donde se ve reflejada toda la coyuntura del sector petrolero, cuya caída de los precios del petróleo el año pasado mermo el desarrollo de la actividad, lo que terminó por afectar a la producción.

“Una menor producción petrolera es cada vez una menor inversión en infraestructura que permita renovar todos los ductos, las perforaciones de pozos petroleros, que merma la producción nacional”, comentó.

La actividad económica petrolera, expresó, impactó estos territorios, cuyo PIB va en función de este sector, desde que inició el descenso en los precios del petróleo a mediados del 2014, y todos los sectores, abundó, que tienen como insumo el petróleo se han visto afectados.

“Es el caso de Veracruz, Campeche y Tabasco, provocando que incluso estas disminuciones en minería petrolera opaquen el crecimiento de otras actividades económicas”, señaló el coordinador del CIEN.

La recesión que viven los principales estados petroleros se debe a los bajos niveles del precio de la mezcla y a la baja de la producción de petróleo crudo, cuyas pendientes negativas comenzaron su trazo a la mitad del 2014.

Por ejemplo, en dicho año, el punto de la cotización de la mezcla se dio el 20 de junio, con 102.41 dólares por barril, mientras el último día del 2017 alcanzó los 56.19 dólares, es decir, una diferencia de 45.1 por ciento.

Y la producción de petróleo crudo en enero del 2014 fue de 2.5 millones de barriles por día, frente a 1.9 millones en diciembre del año pasado.

Con menor peso

Los resultados del ITAEE en el 2017 de las otras entidades que presentan actividad petrolera fueron los siguientes: la decrecimiento anual de 1.3% en Veracruz  fue el primero desde el 2009 (2.2%); el descenso de 2.2% en Chiapas fue el mayor en 13 años y el tercero seguido, y la caída de 0.3% en Tamaulipas fue menor que la del 2016, de 0.8 por ciento.

Coahuila, Nuevo León, Puebla y San Luis Potosí mostraron incrementos en su actividad económica, de 3.4, 3.8, 6.7 y 4.2%, respectivamente.

El director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), José Luis de la Cruz Gallegos, manifestó que Coahuila en años previos tuvo tasas más modestas y además, la minería petrolera no tiene un peso importante en la entidad.

“La parte minera está vinculada con minerales, que van hacia el sector siderúrgico, que tuvieron un comportamiento más positivo; entonces, el hecho de que su actividad minera no esté vinculada a la petrolera como en otros estados, le hace traer una dinámica distinta”, señaló.

La entidad de Coahuila mostró variaciones anuales positivas en construcción (23.6%), industrias manufactureras (1.5%), comercio (1.3%) y minería (0.2 por ciento).

Del grupo de estados citados, destaca que Puebla y San Luis Potosí ocuparon los primeros dos lugares en el país en crecimiento manufacturero, con tasas de 25.2 y 11.0%, en ese orden.

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