La Comisión de Asuntos Indígenas del Congreso del estado aprobó por unanimidad la ley sobre intervención de personas indígenas en procesos contenciosos del estado de Querétaro, con la que se pretende dotar de traductores a las personas indígenas que entren en contacto con instituciones de procuración e impartición de justicia.

De acuerdo con el presidente de la Comisión, Rosendo Anaya Aguilar, la carencia de un traductor ha significado violaciones a los derechos humanos de los indígenas, así como que sean víctimas de irregularidades en su situación jurídica.

Sostuvo que 36 indígenas atraviesan por procesos penales en los Centros de Reinserción Social del Estado (Ceresos); cuatro de ellos son mujeres y, a decir del diputado panista, no han hecho uso de un intérprete.

Anaya Aguilar explicó que en el país hay 16 intérpretes acreditados; sin embargo, en Querétaro no se tiene registro de alguno, lo cual pretenden atender con la aprobación de la iniciativa de ley.

Ésta establece que será obligación del estado y los municipios con presencia significativa de pueblos y comunidades indígenas adoptar las medidas para contar con intérpretes especializados en las lenguas indígenas que se hablen en sus respectivos ámbitos territoriales de competencia, con el fin de asegurar que los sujetos procesales procedentes de los pueblos y comunidades indígenas no queden desprotegidos en los juicios por no entender el español .

También determina que, en caso de contravenir lo anterior, habrá lugar a nulidad de las actuaciones o de las pruebas recibidas, siempre en beneficio del sujeto procesal indígena .

Además se deberá publicar en la página oficial de la Legislatura del estado el texto íntegro de la Constitución Política del Estado de Querétaro, traducido en lengua otomí.

Acorde con el Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en el 2010 había 29,585 hablantes de lenguas indígenas, 50.7%asentados en Amealco de Bonfil y 19.4% en Tolimán; el resto, disperso en otros municipios. La lengua indígena predominante es el otomí, dado que 82.7% de esta población lo habla.

arlene.patino@eleconomista.mx