Puebla, Pue. A siete meses de permanecer cerrados por la pandemia de Covid-19, bares, salones de fiestas, antros y centros nocturnos, propietarios de éstos pidieron a las autoridades estatales y municipales que les autoricen operar, ya que 2,000 negocios están a punto de quebrar.

El presidente de la Asociación de Empresarios de la Vida Nocturna de Puebla, Guillermo Méndez Morales, manifestó que ha sido uno de los sectores más castigados y sin poder regresar a diferencia de otras actividades no esenciales que se reactivaron el 7 de agosto pasado.

Comentó que mantenerse en paro está afectando a por lo menos 10,000 personas, que son meseros, cocineros, barman, valet parking, personal de seguridad, músicos, entre otros, quienes no tienen otro modus vivendi, ya que algunos tienen más de 15 años en este sector laborando.

Afirmó que cumplirán con las medidas sanitarias y con el aforo reducido marcado, al 30%, por lo que llamó a las autoridades que permitan funcionar a los negocios o, que al menos, se haga una valoración de cada rubro para ver si hay las condiciones o no.

Empleos en riesgo

Comentó que hay negocios que generan alrededor de 50 empleos directos e indirectos, pero además se forma una cadena de afectaciones, porque se involucra a proveedores de bebidas, frutas y verduras, así como de otros insumos.

“Sabemos que la cuarentena tiene criterios diferentes en cada estado, pero hay municipios que se vienen reactivando en la parte comercial, pero están excluidos los que son de giros negros sin pensar que de ahí viven decenas de personas y sus familias”, ahondó.

Méndez Morales dijo que, pese a estar cerrados, tampoco se les ha considerado por las autoridades municipales para la condonación de impuestos, que en algunos casos rebasan los 100,000 pesos por refrendos de licencias de funcionamiento y de protección civil.

Indicó que tampoco se ha ofrecido alguna ayuda a los empleados con programas de despensas o préstamos personales que les permitan poner negocios para obtener un ingreso.

Consideró que ha sido demasiado tiempo estar parados y no tener ingresos para pagar al personal, que se mantiene al 50%, pero con el riesgo de no poder cubrirles el sueldo a partir de noviembre, mientras estén cerrados.

Dijo que están buscando un encuentro con la Secretaría de Economía estatal para plantearle el panorama en que se encuentran y el riesgo de cerrar en forma definitiva, así como las decenas de despidos que habrá sino regresan a las actividades.

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