Tijuana, BC. La deuda directa del gobierno de Baja California registró un aumento 29.9% durante la administración del gobernador Francisco Vega de Lamadrid, al pasar de 7,275 millones de pesos en noviembre del 2013 a 9,450 millones en octubre de este año, de acuerdo con información de la Secretaría de Planeación y Finanzas del estado (SPF).

Sobre la deuda total que incluye la directa e indirecta , los datos indican que en los tres años del actual gobierno, periodo que va desde noviembre del 2013 a octubre de este año, la deuda incrementó 2,729 millones de pesos, es decir, 18.7 por ciento. Esto debido a que Vega de Lamadrid heredó un nivel de endeudamiento de 14,627 millones de pesos del exgobernador José Guadalupe Osuna Millán, que en el décimo mes del 2016 alcanzó un monto por 17,356 millones de pesos.

De este monto, 9,450 millones corresponden a una deuda directa del gobierno estatal, mientras que el monto restante de 7,905 millones de pesos, se integra por organismos estatales (deuda avalada), con 26.1%; gobiernos municipales, con 62.4%, y otras instituciones (deuda contingente), con 11.5 por ciento.

En la última glosa de la SPF, el titular de la dependencia, Antonio Valladolid Rodríguez, aseguró que 84% de la deuda total es con la banca comercial, 6% con banca de desarrollo y 10% es por el bono cupón cero, que consiste en un crédito en el cual la Federación se compromete a pagar todo el capital y la administración estatal asume solamente el pago de intereses.

En septiembre pasado, Fitch Ratings bajó la calificación de Baja California de AA-(mex) a A+(mex) , además de que mantuvo una perspectiva crediticia Negativa para la entidad.

Este cambio en la calificación derivó del incremento en la deuda de corto plazo de la entidad, cuyo saldo en diciembre del 2015 fue de 2,032 millones de pesos, más 718 millones de pesos de créditos revolventes, muy superior a 1,095 millones observados en el 2014 y fuera del rango de las métricas de deuda para la categoría de las AAs . Además, el mayor financiamiento de corto plazo señala las presiones de liquidez que enfrenta el estado en materia de gasto educativo y fondeo de pensiones y jubilaciones, por un desfase en la recepción de ingresos por convenios federales que apoyan los programas al pago de magisterio.

La perspectiva Negativa refleja que la calificación de Baja California podría bajar nuevamente si no disminuye su deuda de corto plazo y si su generación de ahorro interno no continúa recuperándose a través de controles en su gasto corriente, factor que seguiría presionando el indicador de sostenibilidad de la deuda por encima de 100% , expone el reporte de la calificadora.

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